El escritor y creador de la serie, Michael Hirst, adelanta que el tema común será cómo las alianzas políticas están en constante cambio, y los tratados se hacen y deshacen mientras todos siguen sus propias agendas. ¡Spoiler alert!

Por: Jazmín Gómez Fleitas

Fotos: Fox Premium

Muchas cosas sorprendentes van a ser reveladas en esta temporada -que tendrá 20 episodios a completarse en el 2018-, y será bastante precisa en la forma en que las sociedades vikingas realmente operaban. “Antes no había Noruega ni Suecia, eran solamente unos pequeños reinos independientes, en constante batalla”, explica Hirst, quien escribiendo The Tudors descubrió lo mucho que disfrutaba entrelazando historias y desarrollando los personajes en lugar de simplemente revelarlos. Los últimos 10 episodios de la cuarta temporada así como la quinta, están disponibles en Fox Premium (incluyendo en la app).
El puente entre la temporada 4 y la 5
Hirst explica que al final de la cuarta temporada se encontraban encerrados en el mundo de la familia de Ragnar y que por eso había limitadas líneas para seguir en el guión. “Una o dos líneas básicas para que las personas se adentren en él. En términos de grandes aventuras, hasta ahora estuvimos sólo en Francia, pero en esta temporada se expanden nuestros mundos”.
Los espectadores seremos testigos de la desintegración de la familia de Ragnar y de la gran armada. “Esos personajes se vuelven mucho más ambiciosos y se aventuran al Mediterráneo y a Islandia. Los hermanos se separan y forman diferentes alianzas, absorbiendo más del mundo que se extiende alrededor de ellos. La serie continúa expandiéndose y construyéndose, cada vez más en torno de sus hijos. Siempre dije desde el principio, que la historia no es sólo sobre Ragnar, pero sí sobre Ragnar y sus hijos. De hecho, en muchas formas, sus hijos se vuelven más famosos que Ragnar. Bjorn realmente fue al Mediterráneo y a Túnez, e Ivar The Boneless fue un muy famoso vikingo. Siento como que esperé una eternidad para meter a Ivar al guión. Él fue uno de los más crueles y prósperos vikingos, somos afortunados de tener a Alex Hogh Andersen dando vida al personaje, él es un actor brillante”, dice Hirst.
Ahora, Michael acaba de escribir la primera mitad de la sexta temporada, unos 80 episodios hasta la fecha. “Tengo otros 10 episodios al menos. El punto es, ¿qué tan lejos puede ir el show? Aún es un libro abierto. Vamos a estar hasta el 2019 con lo que tenemos hasta ahora, pero ¿quién sabe realmente? Es un regalo que lo seguimos disfrutando”.
El obispo guerrero Heahmund
¿Cuánta investigación se debió hacer para dar con él? “Empieza como muchas cosas en la escritura: resolver un problema. Al principio de la quinta temporada, el rey está esperando, Aethelwulf en exilio, y Alfred enfermo y probablemente muriendo. Y esto parte del Imperio Sajón en Wessex, por lo que, hablé con mi consejero histórico y él me dijo que necesitaba algo con lo cual representar a los sajones, y me sugirió un obispo guerrero. Debían ser hombres precursores de los Templarios, genuinamente religiosos, que solían ser obispos, pero también luchadores”.
Así dieron con el Obispo Heahmund, una figura histórica que fue un obispo guerrero. “Había dado con un guerrero sajón que podía estar a la altura de Ivar y Bjorn, y los demás vikingos. Alguien sugirió a Johnathan Rhys Meyers, lo cual fue brillante, porque como el obispo Heahmund él es apasionado e intenso, y necesitaba a alguien con esas características”.
Michael además quería mostrar el paganismo fundamentalista. “Quería que la audiencia entendiera que el paganismo era una religión real y que las personas creían en ello en profundidad. Es decir, habíamos visto algunos niveles de esas creencias; Floki era un completo fundamentalista y quería que el show muestre lo mismo para el cristianismo, que era guiado por personas como el obispo Heahmund. Una vez que tienes esos personajes y la historia que vas a desarrollar entre ellos es divertida, te das cuenta de las circunstancias que van a necesitar. Pusimos a los paganos y a los cristianos juntos, al comienzo de esta temporada en York, y eran escenas increíbles. Hicimos una batallas muy buenas, mejores que otros shows, pero la forma en la que Ivar y Heahmund luchan y existen es increíble”.
Los momentos cruciales del guión

Algunos episodios fueron difíciles de escribir. Vikings es sobre la vida y la muerte y toda el área entre esos puntos, por eso tuvimos una cantidad significativa de muertes y extraordinarios momentos. Soy el único escritor de la serie y viví con esos personajes por años y me quedé muy unido a ellos. Si debo, y cuando tengo que matar a algunos, no lo tomo a la ligera. Por ejemplo, con Travis Fimmel , pasamos mucho tiempo juntos hablando de la muerte de Ragnar Lothbrok. Hablamos sobre qué debería decir y cómo debería pasar. Hablamos y peleamos acerca de ello, fue como un compromiso apasionante. El momento más emocional para mí fue cuando en la primera temporada, Ragnar está en la playa lamentándose por la muerte de su hija Gyda. Yo tengo hijas y me imaginé a mí mismo dando ese discurso. Travis no tenía hijos, pero no por eso fue menos conmovedor, lírico y lleno de emoción cuando estaba dando ese discurso. Estoy emocionalmente comprometido con los personajes que escribo”.

El choque de civilizaciones y cultura
El mayor desafío del trabajo de Michael Hirst es tomar lo que sabe históricamente y ponerlo en una producción que lo refleje en la pantalla. “Necesitábamos mostrar la magnitud de la historia y no lo queríamos hacer con efectos visuales solamente, todo empieza con cosas reales. Nuestros actores luchan, montan a caballo y añadimos los efectos visuales, pero ¿cómo mostramos que los vikingos ahora se están expandiendo? Para eso se tienen que diferenciar los distintos lugares, como Islandia, y persuadir a la audiencia de que los lugares son en verdad reales”.
Esta es una parte del trabajo que motiva e interesa a Michael. “Nunca estoy cansado de escribir estas series. Tengo un novelista e historiador islandés que me ayuda con las sagas, pero me encanta profundizar en los libros y la lectura. Historia y Lengua Inglesa eran las únicas dos materias favoritas que tenía cuando estaba en el colegio, y creo que astutamente las llegué a combinar. Me gusta leer anotaciones al pie de los libros, encontrar esos pedacitos de información, de personalidad y detalles acerca de las personas. Siempre estoy mirando las cosas que contradicen las suposiciones y los prejuicios”.
Y justamente eso fue lo que ejercitó con la serie. “Todo lo que sabemos acerca de los vikingos es un cliché. No sabíamos mucho de ellos porque las actitudes que se tomaban frente a ellos fueron establecidas largamente por sus enemigos en el Mundo Occidental. Para hacer las cosas peores, los vikingos no escribieron nada por su cuenta, así que no tenemos cuentas personales acerca de su cultura. Pensamos acerca de ellos como hippies sucios interesados en saquear. Por eso, en el momento de realización de Vikings quería mostrar a través de Ragnar, que los vikingos eran guiados por curiosidad y que tenían la tecnología necesaria -como los botes y la piedra del sol- para desarrollar esa curiosidad, para ir a lugares”.
E inclusive Hirst señala que esto iba más allá de la aventura y la curiosidad, que su actitud hacia la mujer era más ilustrada que muchas sociedades alrededor de ellos -Inglaterra, Francia, España-. “Sin ser enteramente educacional, sin necesidad de enseñar directamente todo esto a las personas, podemos ponerlas en un drama, las cosas que desafían nuestras suposiciones y prejuicios. El desafío es hacer a los personajes interesantes y complejos, lo cual es una parte de las instrucciones que me doy a mí mismo. La otra parte, es no tratar de explicar, sino dramatizar. Me encanta investigar”.
Lo sobrenatural
A Michael no le gusta la fantasía pero sí quiso mostrar cómo los vikingos creían que los dioses estaban entre ellos. “Como cuando mostramos a Odín en el campo de batalla en el primer episodio, lo mostramos a él porque eso era lo que los vikingos creían. En la quinta temporada, Floki va a Islandia y ve a dioses, uno los ve también porque eso es lo que él cree, él cree haber encontrado un mundo donde los dioses viven. Mi sensación es que los vikingos ven a los paisajes como cosas vivas, más de lo que nosotros lo vemos. Pero cuando Floki va a Islandia es perfectamente posible, porque Floki está enojado ya que todos los que ha amado están muertos. Es una escena sorprendente cuando se despide de Ragnar y Helga, es fácil pensar que todo está en su cabeza”.