La noticia divulgada por Bloomberg marca un cambio inédito en el mapa energético mundial: América ya aporta cerca de la mitad de la producción global de petróleo, al menos en los momentos de mayor tensión del mercado.

El avance de los productores del continente contrasta con la crisis que golpea a Oriente Medio, donde la guerra entre Estados Unidos e Irán, los ataques contra instalaciones energéticas y las dificultades de navegación en el estrecho de Ormuz han alterado el suministro internacional.

El escenario está modificando el tradicional equilibrio de poder en el mercado petrolero. Durante décadas, Oriente Medio concentró buena parte de la producción y las reservas estratégicas que sostenían el abastecimiento mundial. Sin embargo, el crecimiento sostenido de varios productores americanos está trasladando progresivamente ese protagonismo hacia el hemisferio occidental.

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Según las estimaciones citadas por Bloomberg, los países de América representan actualmente alrededor del 40 % de la producción mundial de crudo, aunque la participación llegó a aproximadamente 45 % en marzo, cuando la crisis en Oriente Medio alcanzó uno de sus puntos más críticos.

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La tensión en Oriente Medio y las dificultades para transportar petróleo a través del estrecho de Ormuz aceleran el desplazamiento del centro de gravedad de la industria energética hacia América. Foto: AFP

EE. UU., Brasil, Canadá

El principal motor de esta transformación es Estados Unidos. La expansión de la producción de petróleo de esquisto permitió al país multiplicar su extracción durante las últimas dos décadas y convertirse en el mayor productor mundial.

En 2008, Estados Unidos extraía alrededor de 5 millones de barriles diarios. Este año, la producción se ha aproximado a los 13 millones de barriles por día, reflejando la magnitud del cambio experimentado por su industria petrolera.

Brasil también atraviesa un período de fuerte expansión. En junio, su producción alcanzó un récord cercano a 4,5 millones de barriles diarios, un volumen que representa un incremento aproximado del 19 % respecto al mismo mes del año anterior. El desarrollo de los campos del presal, ubicados frente a sus costas, se ha convertido en uno de los principales pilares de esta expansión.

Canadá completa el grupo de grandes productores americanos. En diciembre de 2025, el país alcanzó una marca histórica de 5,64 millones de barriles diarios, consolidándose como otro de los grandes proveedores de crudo del mercado internacional.

A este grupo se suman Guyana y Argentina, cuyas industrias petroleras también han experimentado un fuerte crecimiento. Venezuela, por su parte, vuelve a ganar espacio en el mapa regional después de años de contracción de su producción.

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Crecimiento no se detiene

Los productores americanos estarían extrayendo actualmente unos 1,6 millones de barriles diarios más que hace un año y alrededor de 3,2 millones más que en 2024, de acuerdo con las estimaciones citadas por Bloomberg.

Estados Unidos, Canadá, Brasil, Guyana y Argentina concentran buena parte de este incremento, configurando un nuevo eje petrolero que se extiende desde América del Norte hasta Sudamérica.

El analista energético Javier Blas sostiene que Brasil y Canadá podrían producir conjuntamente más petróleo que Arabia Saudita hacia finales de 2027, mientras Guyana se encamina hacia niveles de extracción comparables con los de Libia.

La crisis de Ormuz, por tanto, no solo está provocando tensiones inmediatas en el suministro y en los precios. También está dejando al descubierto un cambio estructural que podría redefinir el mercado energético durante los próximos años: el petróleo mundial comienza a depender cada vez más de América y menos de Oriente Medio.

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