¿Conocés las 4 "R" de la ecología? Reutilizar, reciclar, recuperar y reducir. Aquí te cuento cómo hago yo en casa para incorporar estos cuatro eco-hábitos a mi día a día. Así, además de ayudar al medio ambiente, ejercitamos un poco la creatividad y ahorramos dinero.
Reutilizar frascos, cajas y bolsas
Frascos de vidrio, cajas de cartón, vasitos de plástico… Los productos (sobre todos los alimenticios) vienen en recipientes cada vez más lindos y resistentes, que es una pena tirarlos. Al sólo mirarlos, nos damos cuenta de que se les puede dar muchos usos. Pero suele pasar que al momento de necesitar un frasco, una caja o una bolsa linda, nunca tenemos una a mano.
El truco que me funciona es tener en casa un lugar designado para estos recipientes. Tengo una caja junto a la cocina, donde vamos poniendo todos los frascos de vidrio limpios, para reutilizar. Están ahí porque a cada rato se usan para poner especias, mayonesas caseras, verduras picadas, y más. En mi oficina tengo otra caja donde guardo otros recipientes que se pueden reutilizar (frascos de crema, cajitas de relojes o bijoux, bolsitas plásticas con cierre hermético, moños para regalos, etc.). Lo importante es que estén en un mismo lugar y bien organizados, para que sepas que están ahí cuando los necesitás.
Reciclar comida
Comer comida recalentada es una cosa, pero reciclada es otra. Si dejás volar un poco tu imaginación podés recrear platos deliciosos con la comida que sobró. Por ejemplo, de la carne de asado salen deliciosos guisos. Un simple arroz blanco lo podés convertir en uno delicioso plato al estilo oriental con algunas verduritas, salteado de pollo y huevo. Y prácticamente todo tipo de sobras (¡siempre y cuando estén potables!) se pueden convertir en souflés. Es lo más fácil del mundo: mezclar todo, agregar huevo batido, queso y al horno. Tip: Unos buenos aliados para que tus sobras no parezcan sobras es tener siempre esos ingredientes especiales que cambian por completo una receta (especias de todo tipo, crema de leche, quesos, etc.)
Recuperar ropa
La palabra clave es Refasion. Buscá así en internet (mucho mejor si es en Pinterest) y vas a encontrar un montón de ideas de cómo reformar aquellas ropas que por algún motivo no te gustan. Agregar flores bordadas a unos jeans, insertar encaje a una camisilla básica, convertir una remera enorme en un vestidito, etc. Vas a encontrar fotos con el antes y el después de cada reforma, y con un sólo vistazo vas a ver lo fácil que es hacerlas.
Reducir compras innecesarias
Desde que leí La Magia del Orden y Deseo Consumido, pienso mucho más antes de comprar algo. Marie Kondo me enseñó que cada objeto que traigo a mi casa ocupará un espacio. Y son justamente esas cosas que compramos sin pensar -o sólo porque estaba en descuento- las que se acumulan y dificultan el orden. No, desde hace mucho que ni siquiera una oferta de dos por uno compro, si no la necesito realmente.

Aura Zelada
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