La mayor muestra de arquitectura, diseño de interior y paisajismo de las Américas se realiza por primera vez en el país y con 83 profesionales de Asunción, Gran Asunción, Ciudad del Este y Encarnación. La Casa Battilana (Avda. Mariscal López esq. Brasil), conocida también como La casa de Lo que el viento se llevó, fue la gran elegida para albergarla y ahora se encuentra abierta al público.

Fotos: Agustín Acosta

Una casa con historia propia y además ambientada con lo mejor de la arquitectura, el diseño interior y paisajismo, es una oportunidad única. Casacor viene desarrollándose desde hace 30 años en Brasil y por primera vez desembarca en Paraguay. La selección de profesionales se concretó a través de postulaciones que fueron evaluadas tanto por una junta local, como por la de la casa matriz en San Pablo.

La Casa Battilana puede ser recorrida en todos los espacios, los cuales durante los días de la muestra -hasta el 10 de noviembre- contarán con especialistas dispuestos a detallar a cada uno de los visitantes, las técnicas y materiales utilizados. La casona cuenta con un circuito a seguir que pasa por ambientes como el foyer, la sala, el comedor, la biblioteca, la cocina, la terraza y las suites -masculina, femeninas, infantil y para la tercera edad-, por mencionar algunos de los 43 espacios en total, 26 de los cuales son interiores y 17 son externos. Todos ellos nos dejan soñando con la casa que desearíamos habitar.

Recorrer la muestra en su totalidad puede tomar entre una a dos horas, dependiendo del detalle con el que uno se detenga a observar y también, cuánto uno quiera escuchar y preguntar sobre los espacios a los profesionales. La Casa Battilana no fue modificada en su estructura, sí mejorada y restaurada en general. Por eso se trabajó con segunda piel, es decir primero fue cubierta con algún material como vidrio, y solo después revestida o pintada. Las arañas originales fueron quitadas y guardadas, ya que estaban muy ajadas y restaurarlas costaba muchísimo más que colocar unas nuevas. Los picaportes de las puertas eran originalmente de cobre, mientras que las chimeneas y el piso de parquet se mantuvieron.

Algo que resaltar es que muchos de los espacios se valen de la domótica, es decir, de las distintas tecnologías en el hogar para el uso simultáneo de la electricidad, la electrónica y la informática para mejorar el confort o ahorro energético. Estancias como la suite masculina, la piscina o el oratorio son algunas de ellas; así como la casa sostenible en cuanto al ahorro energético se refiere. La muestra está habilitada de lunes a lunes de 17 a 23 horas. En exteriores también hay operaciones gastronómicas como cafetería, restaurante y bar. Las entradas tienen un costo de Gs. 75.000 que pueden ser adquiridas en Ticketea o en el lugar.

Suite Masculina

La arquitecta María Inés Barrail y las interioristas Valerie Barrial y Myriam Zubizarreta diseñaron una habitación con revestimientos finos en la que destaca una pantalla de 260×160 para proyectar conciertos o películas. Todo puede ser manejado por control, además de las luces.

El baño, tina incluida, es la estrella de la habitación, que también incluye un vestidor con luces led.

Dormitorio Golden Age

Un dormitorio para los abuelos realizado por Patricia Guillén y Eliana Gundercheimer; y el baño por Marcela Filártiga y Silvia Enciso. Cuenta con piezas diseñadas para garantizar la accesibilidad de las personas, pero con un toque de diseño pensado para no asemejarse a un hospital. Tiene todas las comodidades que harán que el usuario se sienta seguro y a gusto, como pisos antideslizantes y barras ubicadas a 90 cm, acorde a las normas internacionales. Además, cuenta con el espacio necesario para entrar y circular una silla de ruedas y ofrece la posibilidad de apagar todas las luces y dejar encendidas sólo las que iluminan los accesorios de seguridad.

Baño femenino

Inspirado en Marylin Monroe, completamente revestido y realizado por los arquitectos Carlos Cataldi, Adriana Sborovsky y Chiara Cataldi.

Cocina

Remodelada por las arquitectas Graciela Zayas, María Adriana Aldama Zayas y María Matilde Aldama Zayas, de Ciudad del Este. La mesada cuenta con un ancho y un largo envidiable, que termina en un mueble con puertas de ambos lados y en el centro, el espacio para la heladera.

Comedor social

La pintura laqueada (de autos) en verde manzana para las paredes y blanco para el techo aportan un toque de actualidad y frescura. Pintar la estancia tomó cuatro meses y fueron agregadas cinco capas en las paredes y tres en el techo.

Se trata de un espacio que anteriormente era muy oscuro, pues estaba dominado por el tono de la madera de la chimenea. Se agregaron espejos, muebles de mimbre, antigüedades y piezas modernas, con lo que se logró una ambientación ecléctica. Todo dirigido por el arquitecto Donaldo Koo.

Galería de Vino y prosa

Con motos, camperas de colección y otros elementos, las interioristas Sonia Báez y Amada Alcaraz crearon un ambiente exclusivo para los fans de los Rolling Stones.

Cava

Originalmente, era el pasillo de la casa que vinculaba a la galería, pero fue reacondicionado para mostrar como podría ser una cava en un espacio de profundidad alargada. Se agregaron espejos de piso a techo para dar descanso y espacialidad, además de un techo abovedado y luz led para no generar calor. Los vinos están ubicados por cepas; uno puede elegir cual tomar y utilizar la mesada para preparar una picada o decantar el vino, para luego finalizar en el sillón de cuero. Tiene dispositivos de humedad y visualizador de temperatura. Obra de Olivia Zorraquín y Claudia Franco.

Hall de distribución

Inspirado en Jasy, uno de los dos tigres que habitaban la Casa Battilana, tiene el techo intervenido. La obra es de Lourdes Vinader, Tamara Barszez y Constanza Ruoti. En ella se puede apreciar la memoria de la casa con fotografías de la familia y también de la película que inspiró la construcción de la casa: Lo que el viento se llevó. Fue realizada con ayuda de los historiadores Gilda Urbieta y Jose María Calvo

Casa Sostenible

El Consejo Paraguayo de Construcción Sostenible -con la visión arquitectónica de Mauro Remonato, Gabriela Mezquita, Hugo Riveros y Alberto Gross Brown- desarrolló este prototipo con climatización geotérmica, muebles hechos de cartón, techo verde (terraza ajardinada), paneles solares y ahorro en el agua. Todo sin descuidar la estética y el confort.

La casa de los contenedores

Tres contenedores componen toda la estructura de la casa. Es completamente móvil y se termina de construir en 60 días. En dos pisos alberga a una terraza, una sala, un comedor, una cocina, una biblioteca, tres cuartos y un baño. Obra de los arquitectos Aldo Cristaldo, Andrea Delmás y Laura Oviedo.

La plaza del tigre

Diseñada por Liliana Hadid y Martha de Costas, el espacio está inspirado en Chaco, uno de los dos tigres de la Casa Battilana, el cual fue enterrado en el mismo lugar y contaba con un pequeño monumento. Se conservó la pintura original de la casa y se agregó una cascada y una decoración que simula una selva.

La piscina

Compuesta de una pasarela con estructuras metálicas, vigas de hierro y un material aún nuevo en el país: las pieles metálicas perforadas en acero corten (resistente a la corrosión). Solarium con desborde hacia la piscina. El filtro, las luces y el aspirado pueden ser manejados desde el celular. Realizado por Viviana Diez Perez y Fanny Bogarín.