Los gestos públicos del exembajador de EE. UU. conectan su pasado injerencista con la última disputa electoral municipal.

El mensaje de felici­tación atribuido al exembajador estadou­nidense Marc Ostfield para Soledad Núñez, realizado a través de sus redes sociales, puede leerse ingenuamente como simple cortesía.

En realidad es la continuación de algo que ya se vio durante su paso por Asunción como embajador de EE. UU.: una injerencia en asuntos inter­nos que nunca terminó de disimularse. Todos recuer­dan cómo se movió la emba­jada durante su gestión. Anun­cios, conferencias de prensa y sanciones que coincidieron con los momentos más sensi­bles de los procesos electorales de 2022 y 2023. Difícilmente haya sido casualidad, sino más bien un intento de pesar sobre una contienda que debía resol­verse en las urnas. La emba­jada, por su parte, siempre sostuvo que sus acciones res­pondían a la política de su país y a una supuesta lucha contra la corrupción.

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Desde esa óptica, que un diplo­mático salude a una figura de la oposición no sorprende: refuerza, para quienes lo cues­tionan, la idea de que la neu­tralidad esperable nunca fue la regla en esa legación.

En agosto de 2024 el Ejecu­tivo reaccionó sin rodeos. El presidente y el vicepre­sidente hablaron pública­mente de extralimitaciones, comunicaron la pérdida de confianza y pidieron acelerar el fin de la misión de Ostfield. Para el Gobierno de Santiago Peña, no era un exabrupto sino la conclusión de una conducta reiterada.

Un saludo a una referente de un sector político, visto en ese contexto, apuntala el argumento de las autorida­des: que lo suyo se parecía menos a la cooperación bila­teral tradicional que a acti­vismo político.

FUERTE VÍNCULO ENTRE ABDO Y EL EXEMBAJADOR

Durante el periodo 2022-2023, la gestión del diplomático Marc Ostfield no se limitó a la representación bilateral tradicional, sino que actuó en convergencia con los intereses del oficialismo de Mario Abdo Benítez para desarticular el liderazgo de Horacio Car­tes y frenar el avance de Santiago Peña como candidato colorado.

Informes y filtraciones diplomáticas expusieron que el exembaja­dor Ostfield coordinaba de cerca con la administración de Abdo Benítez. Tras el debilitamiento del exvicepresidente Hugo Veláz­quez por acusaciones, se buscó articular apoyos hacia candida­tos afines al abdismo para evitar la victoria de Santiago Peña. Las designaciones y sanciones comunicadas desde la Embajada en Asunción durante el mandato de la administración de Joe Biden funcionaron en la práctica como detonantes electorales en momentos clave de la campaña política paraguaya.

La estrategia buscaba fragmentar de manera irreversible la hege­monía del Partido Colorado, utilizando el aparato mediático y diplomático para inclinar la balanza política. A menos de 48 horas de la toma de posesión de Donald Trump en enero de 2025, el nuevo gobierno de EE. UU. notificó el término de la misión de Marc Ostfield en Asunción, lo que fue interpretado como un gesto directo de rectificación diplomática y respaldo hacia la administra­ción paraguaya.

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