Seis procesados admitieron los hechos imputados, devolverán parte del perjuicio y se salvan de ir a juicio oral.
El juez Humberto Otazú hizo lugar a la suspensión condicional del procedimiento de seis procesados por lesión de confianza en el caso que involucra a Miguel Prieto por el pago por obras inexistentes financiadas por el Consejo Local de Salud de la comuna de Alto Paraná que ocasionó un perjuicio de G. 757 millones.
La resolución del magistrado Otazú representa un golpe letal a la estrategia de defensa de Miguel Prieto. Cuando sus excolaboradores más cercanos (incluyendo a la exsecretaria y al extesorero del Consejo de Salud) deciden admitir formalmente los hechos de corrupción para evitar la cárcel, la narrativa de la “persecución política” –un recurso habitual en el discurso de Prieto– pierde toda fuerza jurídica.
ESCENARIO DESFAVORABLE
El escenario es críticamente desfavorable para el exintendente por varias razones debido a que al aceptar los seis procesados la suspensión condicional, los mismos confirman que las obras por valor de G. 757 millones eran, en efecto, inexistentes y que el dinero público se desvió de forma irregular.
Asimismo Prieto se queda prácticamente solo en el banquillo de los acusados junto a dos personas más. Con la confesión de los mandos medios, el Ministerio Público tiene el camino allanado para demostrar que el exjefe comunal fue el ordenador de los gastos y el principal responsable del perjuicio.
Los que fueron beneficiados con la salida procesal tras admitir los hechos de corrupción y tendrán que devolver la suma de G. 50 millones cada uno son Lucia Lisboa, exsecretaria del consejo de Salud; Salem Esgaib Zugaib, extesorero del Consejo; y contra Karen González, Fredy Guzmán, Sonia Barrios y Hugo Benítez. En total los seis procesados devolverán la suma de G. 300 millones.
El pasado 5 de setiembre los agentes fiscales Silvio Corbeta, Yeimy Adle Monges, María Verónica Valdez presentaron la acusación contra el dirigente opositor y sus excolaboradores ante el Juzgado Penal de Garantías de Delitos Económicos 1° turno.
ANTECEDENTES
La acusación revela que Prieto ordenó transferencias a favor del Consejo Local de Salud del Hospital Regional de Ciudad del Este. Una parte importante de estos recursos se habría destinado supuestamente a la inversión física y edilicia dentro del mencionado centro médico. Según la Fiscalía, los desembolsos se realizaron sin designar a un fiscalizador de obras, sin contar con los dictámenes pertinentes que certificaran la ejecución efectiva de los trabajos, sin planificación previa y sin adecuarse a los mecanismos legales previstos.
Las pesquisas revelaron un patrón constante de contrataciones direccionadas hacia empresas de fachada o firmas que carecían de la capacidad técnica mínima para llevar a cabo los trabajos adjudicados. Uno de los hallazgos más relevantes en la acusación fiscal demuestra que una de las firmas beneficiadas con millonarios anticipos financieros operaba, en la práctica, como el estudio contable particular de una funcionaria de la propia municipalidad.

