La emergencia en IPS debe priorizar urgencias del asegurado por el desabastecimiento de medicamentos y la necesidad de mejora de la infraestructura sanitaria. Esto exige aún más compromiso en el criterio de las inversiones de la previsional, para evitar excesos financieros que pudieran ocasionarse con iniciativas que traigan aparejadas la concentración de fondos por encima de los topes establecidos.
La transparencia y el blindaje de los fondos jubilatorios deben constituirse en el principio y el fin de cualquier proyecto que apunte a resolver la situación de emergencia del Instituto de Previsión Social (IPS), como el que hoy mantiene en debate a los legisladores.
El proyecto de Ley “por la que se declara estado de emergencia en el Instituto de Previsión Social (IPS) por desabastecimiento de medicamentos esenciales, problemas en infraestructura edilicia, y fallas en ascensores del hospital central, facultando adquisiciones, obras y contratación de personal, así como compras directas” que se inició en Diputados tuvo algunos ajustes en el proceso que, prácticamente, sacaron la esencia del objetivo.
SANEAMIENTO FINANCIERO
El proyecto fue adecuado a una Ley “que declara estado de emergencia en el Instituto de Previsión Social y establece un régimen extraordinario para el saneamiento financiero y la protección del Fondo de Enfermedad y Maternidad”. Dos artículos incorporados el (17 y 18) ponen en tabla de discusión la forma de computar los límites de colocación por entidad financiera que, en la práctica permitiría al IPS mantener y ampliar su exposición en una entidad financiera por encima del tope del 10 %, situación que ya viene sucediendo y en noviembre de 2025 llegó al 11,41 %.
La concentración de los fondos de IPS en una entidad bancaria significan G. 5,1 billones en depósitos públicos, el mayor volumen entre bancos privados del país.
Si avanzan los ajustes introducidos al proyecto que, en principio buscaba soluciones de emergencia, las autoridades de la previsional contarán con una licencia que les habilita a realizar depósitos de manera discrecional pasando por encima de la Ley de Superintendencia de Pensiones y el límite de riesgos estipulados para proteger recursos de los jubilados.
REQUIERE CAUTELA
El Congreso está ante una decisión clave y el saneamiento financiero del IPS como de cualquier otra entidad requiere, ante todo, cautela.
El foco del “saneamiento financiero” debe proteger el patrimonio de los aportantes y en este sentido, varios entendidos consultados coinciden en el riesgo que significa una ley que cambie la métrica de los límites prudenciales de colocación de los fondos.
Analistas consultados insisten en que el criterio “para invertir los fondos jubilatorios debe ser solvencia y diversificación de riesgo, no ajustarse a la situación de una entidad puntual”. Esto se traduce en que cualquier banco que busque captar recursos de la previsional debe sujetarse al estándar prudencial y sin excepciones legislativas hechas a medida.

