Resaltó que se triplicaron los linces y la operatividad de la fuerza pública en 3 años de gestión.
- Por Lourdes Torres
- lourdes.torres@nacionmedia.com
En el balance de los tres años de gestión al frente del Ministerio del Interior, el ministro Enrique Riera sostuvo que uno de los principales resultados fue devolver la “institucionalidad” a la Policía Nacional, con mayor autonomía en sus decisiones operativas y presupuestarias y menor injerencia externa. Este proceso estuvo acompañado por una reducción del 40 % de los hechos punibles.
En entrevista con La Nación/Nación Media, destacó que, en materia de seguridad, el Gobierno encabezado por Santiago Peña tuvo más aciertos que errores, y aseguró que están poniendo todo el empeño para ir mejorando en la lucha diaria contra la delincuencia común. Remarcó que los números son positivos, pero pueden mejorar más aún.
“Como resultado concreto de estos 3 años se hizo mucho, pero falta más, los hechos punibles se redujeron 40 % en todos los frentes. Ocupamos el 3 lugar en LATAM en relación con la cantidad de homicidios por cada de 100.000 habitantes. Y conforme al Departamento de Estado de los Estados Unidos somos, junto con la Argentina, los únicos con categoría clase 1 para recomendar a sus ciudadanos visitar como turistas e inversores”, remarcó.
Esto se está consiguiendo gracias al apoyo del Poder Ejecutivo que devolvió a la Policía Nacional su institucionalidad, al darle autonomía y autarquía en la toma de decisiones operativas y manejo de su presupuesto con menor grado de injerencia externa.
“Le devolvimos la operatividad que es apostar a lo básico y esencial: movilidad y comunicación. Todavía falta mucho (particularmente armas, equipos, tecnología, infraestructura) en proporción a la cantidad de efectivos (39.000) con que cuenta actualmente”, precisó.
Entre los principales avances, el ministro Riera destacó la Ley 7280/24 de organización y modernización de la Policía Nacional, que incorpora reivindicaciones históricas de los agentes y establece, entre otras medidas, el polígrafo como requisito para los ascensos y el fortalecimiento de Asuntos Internos para combatir la corrupción dentro de la institución.

