Un juez dispuso que el exintendente esteño enfrente juicio oral. Tres exfuncionarios de la comuna señalados como cómplices admitieron su culpa y evitaron sentarse en el banquillo de los acusados.
El agente del Ministerio Público Silvio Corbeta informó ayer que tres de los acusados en el caso Tajy aceptaron que los hechos de lesión de confianza ocurrieron tal como señala la Fiscalía, al comentar la decisión que adoptó el juez Humberto Otazú de elevar a juicio oral y público la causa contra el exintendente esteño. El mismo acumula al menos 49 denuncias penales, también será enjuiciado en el caso Tía Chela, a partir del próximo 31 de agosto.
Corbeta confirmó a Universo 970/GEN que los exfuncionarios Maggi Garinha, de la Unidad Operativa de Contrataciones; Nelson Segovia, de tesorería; y Cirle Ramírez, encargada de órdenes de pago, fueron beneficiados con una salida alternativa al proceso penal: la suspensión condicional del procedimiento, tras el reconocimiento de los actos que se les atribuye.
Según informa el sitio de noticias Radio Concierto, el juez Otazú sometió a un interrogatorio a los acusados. El magistrado les recordó que “puedan beneficiarse con esta salida procesal, la primera condición es que reconozcan los hechos que el Ministerio Público les acusa.
Según la publicación, Otazú procedió a realizar la pregunta concreta: “reconocen los hechos por los cuales la Fiscalía ha formulado acusación contra sus personas?”, preguntó el juez Humberto Otazú a los tres mencionados, a lo que todos respondieron que “sí”.
En base a ese reconocimiento se hace una medición de la eventual pena a ser aplicada y también de la complicidad. Si iban a juicio se exponían a una pena superior a los dos años, la cual, ya no se puede suspender. En eso radica la diferencia. Tras reconocer los hechos durante la audiencia preliminar, el juez Otazú les concedió esta salida alternativa.
EL CASO CONTRA PRIETO
El destituido por corrupción está acusado por lesión de confianza, administración en provecho propio y asociación criminal por hechos perpetrados en la Intendencia de Ciudad del Este en el 2020, durante la pandemia. La investigación señala que en ese periodo Prieto simuló compras de alimentos y fue cabeza de la estructura como ordenador de gastos de la comuna. En ese sentido, autorizó el uso de fondos municipales para supuestamente pagar compras que no se hicieron (lesión de confianza).
Asimismo, habría direccionado la licitación en beneficio de una empresa vinculada a su pareja (administración en provecho propio) y habría liderado un grupo permanente de funcionarios municipales y personas de afuera para facilitar estos actos de corrupción. El modus operandi eran las compras simuladas, es decir, empresa sin capacidad de provisión y mercaderías fantasma.
Para fiscal, pruebas “son contundentes”
El agente fiscal Silvio Corbeta puntualizó que en el caso Tajy que salpica al exintendente Miguel Prieto tiene todos los elementos para sostener la acusación con el exfuncionario y recalcó que ningún hecho punible fue excluido. “Estamos 100 % seguros de que demostraremos esta acusación, las pruebas son contundentes”, indicó a Universo 970 AM.
“Se mantuvo la acusación fiscal, se plantearon diversos incidentes, nulidad de la acusación, exclusión de calificaciones jurídicas, así como también se plantearon nulidades, entre otros incidentes, y todos fueron rechazados con los fundamentos también propios del juzgado y los fundamentos que fueron respondidos por el Ministerio Público en audiencia”, precisó además.
El representante de la Fiscalía recordó que los tres funcionarios del área administrativa que aceptaron los hechos que se le acusaban por parte del Ministerio Público “reconocieron que estas circunstancias ocurrieron conforme a la acusación fiscal y, en ese sentido, solicitaron la suspensión condicional del procedimiento, situación que fue también acogida favorablemente por el Juzgado Penal de Garantías, que resolvió de manera oral y que posteriormente manifestó el juez que va a elevar su resolución por escrito”.
Historial de Corbeta desbarata el relato de persecución
El fiscal lideró o coadyuvó en casos sonados que tuvieron condena: Patricia Samudio (Petropar), Joaquín Roa (SEN) y el senador Erico Galeano.
El fiscal Silvio Corbeta, quien impulsa la causa Tajy contra el exintendente de Ciudad del Este Miguel Prieto, cuenta con una trayectoria marcada por investigaciones de alto impacto que derivaron en imputaciones, condenas y procesos contra figuras de distintos sectores, incluidos referentes del Partido Colorado. Entre los casos más emblemáticos figura el de la expresidenta de Petropar Patricia Samudio, condenada por lesión de confianza y otros hechos de corrupción en la compra irregular de agua tónica durante la pandemia.
También encabezó la investigación contra el exministro de la Secretaría de Emergencia Nacional Joaquín Roa, procesado por presunto lavado de dinero, cohecho pasivo agravado y otros delitos vinculados a un supuesto esquema de enriquecimiento ilícito. A ello se suma la causa contra el senador colorado Erico Galeano, acusado por presuntos vínculos con una estructura de lavado de dinero y crimen organizado.
Estos antecedentes muestran que Corbeta ha llevado adelante procesos relevantes que alcanzaron a dirigentes y exfuncionarios colorados, además de otras figuras políticas, desmarcando la idea de que sus investigaciones se circunscriben únicamente a la oposición.

