Esta pieza fue abandonada por los paraguayos en Humaitá en julio de 1868 y capturada por el Brasil como un trofeo de guerra tras la muerte del Mariscal Francisco Solano López en 1870.
El cañón Cristiano, una imponente pieza de artillería de unas 12 toneladas creada de campanas de iglesias fundidas en Ybycuí, yace en el Museo Histórico Nacional de Brasil como un trofeo de la guerra de la Triple Alianza (1864-1870).
Esta semana, el pedido de devolución por parte de Paraguay al Brasil resonó nuevamente tras las declaraciones realizadas por el presidente brasileño Luiz Inácio “Lula” da Silva al utilizar esta frase: “Un buen día, Paraguay decidió invadir Brasil”.
Esta declaración despertó la indignación y el repudio de la población paraguaya, de las autoridades nacionales y del vicepresidente de la República, Pedro Alliana, quien como portavoz del Gobierno nacional realizó el reclamo para la devolución del cañón Cristiano y de copias de documentos de la época de la Guerra Grande, una guerra que aniquiló a alrededor del 70 % de la población masculina, incluyendo niños, los niños de Acosta Ñu.
Pero, ¿por qué es tan significativo para Paraguay el cañón Cristiano? El historiador Fabián Chamorro explica el simbolismo de este trofeo de guerra que conserva el Brasil.
“Un cañón producido por los propios paraguayos con base en sus campanas, un país que en aquella época era 100 % católico, entonces es un símbolo muy fuerte para el Paraguay por todo lo que representó su producción y la esperanza que se tenía en ese cañón durante la guerra”, señaló para La Nación/Nación Media.
LA CREACIÓN DEL CAÑÓN CRISTIANO
El historiador relató que: “El Paraguay, como quedó aislado desde 1865 durante la guerra, ya le era muy difícil conseguir materia prima para producir cañones, entonces tuvo que echar mano de lo que había y lo que había eran las campanas de las iglesias que eran en la mayoría de bronce. Entonces desde diferentes iglesias del país se llevó hasta Ybycuí y allí se hizo el cañón Cristiano. Por eso se llama cristiano, por el uso de las campanas de las iglesias”.
Por eso, el cañón Cristiano fue una pieza única de la artillería paraguaya durante la Guerra Grande para enfrentar a la alianza de Brasil, Argentina y Uruguay.
“Es un cañón bastante grande, que lastimosamente durante la guerra no era muy efectivo, era un cañón de costa, utilizado para disparar contra los barcos de los aliados. Como no hubo la posibilidad, generalmente se hacían varias muestras justamente para ir viendo cómo funcionaba, y como había material para hacer solo un cañón, se hizo solo un cañón y ese fue el Cristiano”, detalló Chamorro.
Esta pieza fue abandonada por los paraguayos en Humaitá en julio de 1868, y capturado por el Brasil como un trofeo de guerra tras la muerte del Mariscal Francisco Solano López en 1870. “El cañón se quedó porque era muy pesado para volver a trasladarlo y Brasil lo llevó como trofeo de guerra”, indicó el historiador.
¿BRASIL PODRÍA DEVOLVER?
Para el historiador no existiría la posibilidad de que Brasil ceda a la petición, que ya es formal a través de la Cancillería paraguaya en representación del Gobierno, ya que esta pieza es considerada como un trofeo de guerra.
“Estoy 99 % seguro que no. Brasil es una República con ansias de imperialismo, y el pensamiento que prevalece en Brasil es de culparle absolutamente de toda la guerra a Paraguay y como para ellos el Paraguay es el culpable, ¿por qué va a devolver un trofeo de guerra?”, apuntó.
EL RELATO BRASILEÑO
Con relación a las expresiones del presidente brasileño, Lula da Silva, Chamorro mencionó que no se trata de un simple exabrupto, sino de un relato arraigado en el vecino país.
“El relato que contó Lula es lo que se enseña en Brasil, no es un relato que inventó de la noche a la mañana y solo él dijo, ese es un relato que aprendió desde la escuela, entonces no creo sinceramente que nos devuelvan el cañón”, refirió.
Con relación a los demás archivos, el historiador indicó que ya fueron devueltos a Paraguay en los años 80, solo cuentan con trofeos de guerra. Solo Brasil no devuelve estos trofeos, Argentina y Uruguay ya lo hicieron.
“El archivo que robaron en Piribebuy lo devolvieron en 1981, probablemente haya documentos dispersos en varios archivos, pero no tenemos exactamente qué podrían tener. Lo que tienen son los trofeos de guerra, tienen banderas, tienen cañones, no tienen solamente el Cristiano, tienen varios trofeos. El Brasil nunca devolvió los trofeos de guerra que llevó durante la contienda de la Triple Alianza, así como Argentina y Uruguay que ya devolvieron todo en su momento”, puntualizó.

