El vicepresidente de la República, Pedro Alliana, entregó personalmente el documento al embajador de Brasil en Asunción, José Antonio Marcondes, para su traslado al Gobierno brasileño.
El Gobierno paraguayo hizo entrega el día de ayer, por la vía diplomática, una nota de protesta al canciller de Brasil, Mauro Vieira, en la que rechaza las declaraciones del presidente brasileño, Luiz Inácio “Lula” da Silva, sobre la Guerra de la Triple Alianza (1864-1870) y solicita la restitución del Cañón Presidente López, el Cañón Cristiano y otros trofeos bélicos, además de copias de documentos históricos, como gesto de reparación entre ambos países.
El vicepresidente de la República, Pedro Alliana, junto con el canciller Rubén Ramírez Lezcano, entregó personalmente el documento al embajador de Brasil en Asunción, José Antonio Marcondes, para su traslado al Gobierno brasileño.
En conferencia de prensa en la Cancillería, Alliana expresó el “desagrado” y el “absoluto rechazo” del Paraguay a los dichos de Lula, y recordó que esa posición ya había sido manifestada al más alto nivel por el Poder Ejecutivo y respaldada por resoluciones del Congreso en ambas cámaras.
La nota sostiene que las declaraciones del mandatario brasileño distorsionan hechos históricos de singular relevancia para el pueblo paraguayo y advierte que revivir esos episodios sin apego a la verdad afecta la dignidad de los pueblos de ambas naciones, en lugar de contribuir a consolidar un futuro común.
“La distorsión de los hechos históricos no contribuye a consolidar el futuro común de nuestros pueblos. Por el contrario, revive viejas aflicciones que afectan la dignidad de sus habitantes”, señaló el vicepresidente.
Alliana instó además a abordar ese capítulo de la historia compartida con prudencia, responsabilidad y apego a la verdad histórica, como única base posible para fortalecer una relación de confianza y respeto recíproco entre Paraguay y Brasil.
Vuelven a pedir devolución de trofeos de guerra
“El Paraguay expresa su buena voluntad y considera que la devolución de los trofeos de guerra sería un apreciado gesto con el Paraguay”, dice parte del documento.
El vicepresidente ratificó el pedido de la devolución de los trofeos de guerra, principalmente el Cañón Cristiano que se encuentra en Brasil, lo que también fue expuesto en la nota formal entregada al representante diplomático brasileño.
“Con ese espíritu, el Paraguay expresa su buena voluntad y considera que la devolución de los trofeos de guerra, así como la entrega de copias de los documentos históricos sobre la Guerra de la Triple Alianza, que obran en los archivos de la República Federativa del Brasil, sería un apreciado gesto con el Paraguay y una valiosa contribución al proceso de reconciliación entre nuestros pueblos”, refirió en la conferencia.
Mientras tanto, el vicepresidente sostuvo que Paraguay y Brasil son países hermanos. “Compartimos una extensa historia de cooperación y una agenda común de enorme importancia para el desarrollo de nuestros pueblos. Itaipú, un factor de desarrollo para ambos países, demuestra lo que podemos construir cuando trabajamos juntos. Del mismo modo, el Mercosur refleja nuestro compromiso con una región más integrada, más competitiva y más próspera”, apuntó.
“Por ello, reafirmamos nuestra voluntad de mantener un diálogo franco, respetuoso y constructivo. La historia no debe ser motivo de división entre nuestros pueblos, sino un aprendizaje, un punto de partida para construir un futuro de entendimiento, prosperidad y cooperación para el Paraguay y el Brasil”, sentenció.
“Expresiones sacadas de contexto”
El embajador de Brasil en Paraguay, José Antonio Marcondes, alegó que las declaraciones del presidente brasileño Luiz Inácio “Lula” da Silva sobre la Guerra de la Triple Alianza “fueron sacadas de contexto” y aseguró que no existió intención de agraviar al país.
Pese al respaldo del embajador Marcondes a la explicación de Lula da Silva, el Gobierno paraguayo mantuvo firme su reclamo diplomático y ratificó, a través de la nota oficial entregada.
“Ambos países mantienen un proceso de integración”
El ministro de Relaciones Exteriores, Rubén Ramírez Lezcano, afirmó que las recientes declaraciones no alteran la realidad de los hechos históricos y sostuvo que la relación entre Paraguay y Brasil se sustenta en una agenda bilateral amplia y estratégica. “La historia está escrita, un discurso no cambia la historia”, expresó.
El canciller destacó que ambos países mantienen un profundo proceso de integración, con proyectos emblemáticos como Itaipú, la construcción del tercer puente internacional, una extensa frontera compartida y una sólida relación económica y comercial.

