El exvendedor de Ombú SA Adolfo D’Ecclesiis ratificó que Giuzzio usó la camioneta para vacacionar en Brasil y que pertenece a la esposa de Marcus.

El vendedor de la firma Ombú SA Adolfo D’Ecclesiis declaró ante el Tribunal de Senten­cia que tiene a su cargo el jui­cio al exministro del Interior Arnaldo Giuzzio, acusado de cohecho pasivo agravado. El testigo afirmó que la camio­neta que usó el acusado para ir de vacaciones al Brasil es pro­piedad de la firma Ombú SA, y aclaró que no se utilizaba para alquiler, sino que era de uso exclusivo de la esposa de Mar­cus Vinicius Espíndola Mar­ques de Padua. Igualmente, el testigo indicó que el presunto narcotraficante, detenido en Brasil, se reunió con el enton­ces ministro del Interior en la sede de la Fuerza de Ope­raciones Policiales Especia­les (Fope). Sostuvo que dicha reunión tuvo como objetivo conversar sobre el blindaje de vehículos y el mantenimiento de un rodado del Ministerio del Interior.

Con la declaración del exven­dedor de Ombú SA se com­plica más la situación proce­sal de Giuzzio, atendiendo a que la Fiscalía va cerrando su hipótesis en cuanto a la acusación presentada en este jui­cio oral y público. La audiencia continuará este viernes con la declaración de más testigos y la fase final de la producción de pruebas documentales.

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OTROS TESTIGOS

Días atrás declaró Gilberto Enciso, gerente de Ombú SA, quien fue tajante al mencio­nar que Marcus Vinicius y el entonces ministro del Inte­rior conversaron en varias oportunidades sobre licita­ciones para el Estado. Sos­tuvo que la empresa Ombú pretendía ser proveedora de chalecos antibalas y encar­garse de la reparación de vehí­culos blindados.

Añadió que “Marcus Vinicius era quien tenía el contacto en el Ministerio del Interior, y sus enlaces eran el ministro Giuzzio y el exviceministro de Seguridad Pablo René Ríos”. Del mismo modo, el testigo aseguró que Giuzzio utilizó una camioneta de la firma Ombú SA para realizar un viaje familiar de vacaciones a Brasil, prestada directa­mente por su dueño. Además, el gerente afirmó que “Giuzzio firmó un pagaré simbólico de 700 dólares que nunca se cobró”.

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