El actual presidente del Directorio, Alcides Riveros, ha señalado que el progreso es significativo, estimando que los acuerdos han alcanzado un avance de entre el 75 % y el 80 %.

El Partido Liberal Radi­cal Auténtico (PLRA) ha iniciado una etapa decisiva de negociaciones con entidades bancarias, con el objetivo estratégico de resol­ver su crítica situación de endeudamiento. Esta hoja de ruta financiera no es casual, sino que responde a la nece­sidad imperativa de despejar el terreno de cara a dos hitos electorales de gran enverga­dura: las elecciones munici­pales del 4 de octubre de 2026 y la carrera por la Presidencia de la República en 2028.

El actual presidente del Directorio, Alcides Riveros, ha señalado que el progreso es significativo, estimando que los acuerdos han alcan­zado un avance de entre el 75 % y el 80 %. “El tema econó­mico es una limitante real en el partido; estamos por el buen camino conversando con instituciones financie­ras que nos puedan dar la posibilidad de que las deu­das puedan ir finiquitán­dose y saneándose”, afirmó Riveros en una reciente entrevista concedida a la 1140 AM, subrayando que la estabilidad financiera es el requisito previo para recuperar la competitividad electoral.

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UNA HERENCIA DE ALTO COSTO

El peso de la deuda del PLRA ha sido objeto de intensos debates internos. Según las declaraciones de Hugo Fleitas, quien antecedió a Riveros en el cargo, la administración de Efraín Alegre dejó una heren­cia negativa cercana a los G. 40.000 millones. Fleitas sos­tuvo durante su gestión haber logrado una reducción impor­tante, situando el monto pen­diente en torno a los G. 25.000 millones, un pasivo que sigue condicionando la operativi­dad del partido.

Esta abultada cifra tiene su origen, en gran medida, en una serie de demandas judi­ciales impulsadas por dirigen­tes y financistas que reclaman el pago de bonos emitidos para sustentar la campaña presi­dencial de 2018. Estos com­promisos, que han derivado en múltiples litigios, se con­virtieron en un escollo para las finanzas partidarias, blo­queando la disponibilidad de fondos para la actividad polí­tica cotidiana y la planifica­ción proselitista.

PROYECCIÓN HACIA LOS COMICIOS

Para Riveros, la urgencia de estas negociaciones radica en la necesidad de liberar recursos para la estructura orgánica del PLRA. “Estas conversaciones nos darán la posibilidad de salir de la crisis económica y financiera, per­mitiéndonos realizar los tra­bajos electorales tanto para el 2026 como para las presi­denciales del 2028; estamos por buen camino”, enfatizó el dirigente.

Desde la primera sesión del Directorio, realizada el pasado 23 de junio, la cúpula liberal ha mantenido una postura de apertura hacia el diálogo financiero. La cele­ridad en estas gestiones es vista como una prueba de fuego para la actual con­ducción, que busca no solo normalizar las cuentas, sino también proyectar una ima­gen de unidad y orden admi­nistrativo ante una militan­cia que reclama un partido capaz de enfrentar con fuerza los próximos ciclos electorales. El éxito de esta ingeniería financiera será, sin duda, el indicador clave para medir la capacidad de maniobra del PLRA en el convulsionado tablero polí­tico nacional.

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