La situación del Instituto de Previsión Social (IPS) llegó a un punto de extrema gravedad.
El presidente de la previsional, Isaías Fretes, acudió ante la Comisión de Presupuesto del Senado para exponer las alarmantes cifras de la crisis financiera de la institución.
El titular fue tajante al señalar que actualmente se encuentran sobreviviendo debido a un descalce financiero provocado por el masivo endeudamiento de administraciones pasadas.
El doctor Fretes detalló ante el Congreso que el IPS arrastra una pesada e incomprensible carga financiera que asfixia su operatividad diaria. La institución debe destinar G. 126.000 millones mensuales exclusivamente al pago de deudas heredadas.
Esta situación compromete directamente la capacidad de compra de insumos básicos y fármacos esenciales, estimándose que la previsional requiere con urgencia G. 150.000 millones adicionales al mes para cubrir el desabastecimiento de medicamentos y asegurar la alimentación de los pacientes neonatos.
EL “ELEFANTE BLANCO”
Durante su comparecencia citó el caso del Centro Hemato-Oncológico, un hospital clave diseñado para pacientes con cáncer ubicado detrás del Hospital Central. El titular de la previsional calificó la obra como un “elefante blanco” que arrastra deudas inmediatas por G. 96.000 millones con contratistas y que, de ponerse en marcha, demandará la contratación de unos 800 empleados entre médicos y enfermeros.
El origen de esta parálisis se remonta a una nefasta gestión de los recursos públicos. Una auditoría externa reveló un desvío multimillonario de G. 828.000 millones provenientes de un contrato de fideicomiso celebrado en 2017 con el banco Atlas (del grupo Zuccolillo), fondos que debían blindar la culminación del centro oncológico y del Hospital Día.

