El presidente también se refirió a los cuestionamientos sobre el índice de inflación utilizado para calcular el reajuste.
El presidente de la República Santiago Peña planteó de nuevo la necesidad de avanzar hacia un nuevo esquema para la definición del salario mínimo, al considerar que el mecanismo vigente, aunque representó un avance respecto al anterior, continúa siendo imperfecto. Tras un acto donde se recordó la jura de la Constitución Nacional de 1992, el jefe de Estado aseguró que el actual esquema debe ser revisado mediante un cambio legal que permita otorgar mayor previsibilidad tanto a trabajadores como a empleadores.
El mandatario recordó que fue durante el gobierno de Horacio Cartes, cuando se desempeñaba como ministro de Hacienda, que se impulsó la modificación del sistema de reajuste salarial. Hasta entonces, el salario mínimo solo se actualizaba cuando la inflación acumulada alcanzaba el 10 %.
“En el año 2016, yo era ministro de Hacienda e hicimos una modificación. Antes el salario mínimo se ajustaba cada vez que la inflación llegaba al 10 %. Esta era una medida que erosionaba mucho el ingreso de los trabajadores”, recordó Peña.
A partir de aquella reforma, el reajuste pasó a realizarse anualmente con base en la inflación acumulada de los últimos doce meses, mecanismo que continúa vigente. Sin embargo, el jefe de Estado considera que la experiencia acumulada demuestra que el sistema requiere nuevos ajustes para responder mejor a las expectativas de la ciudadanía y evitar las controversias que resurgen cada año durante la discusión del incremento salarial.
En ese contexto, Peña explicó que, ante la falta de consenso dentro del Consejo Nacional de Salarios Mínimos (Conasam), optó por adoptar una decisión que calificó de equilibrada para este año, aunque dejó en claro que su intención es promover una reforma de fondo. El ajuste dictado por el Poder Ejecutivo fue del 5 %, más del doble de lo que había sido la inflación acumulada entre en el último año que fue del 2,4 %.
“Hemos visto que esta fue una medida que mejoró el esquema anterior, pero sigue siendo una medida imperfecta”, recalcó, al tiempo de señalar que está dispuesto a “trabajar de inmediato en cuál debe ser el cambio legal para que el próximo año ya no exista esta duda”, afirmó.
El presidente también se refirió a los cuestionamientos sobre el índice de inflación utilizado para calcular el reajuste. Explicó que la cifra es elaborada por el Banco Central del Paraguay (BCP) mediante una encuesta permanente sobre los hábitos de consumo de la población, por lo que refleja un promedio nacional y no necesariamente la realidad de cada familia.

