Hasta el momento no presentó documentos, actas, auditorías técnicas ni evidencias verificables que permitan sostener semejante acusación.
Las recientes declaraciones del senador liberal Éver Villalba sobre un supuesto fraude en las elecciones internas del Partido Liberal Radical Auténtico (PLRA) han generado preocupación no solo por la gravedad de las acusaciones, sino también por la falta de pruebas concretas que las respalden.
Tras su derrota en la disputa por la presidencia partidaria frente a Alcides Riveros, Villalba denunció la existencia de una presunta “cargatón” de votos que, según afirmó, habría alcanzado unos 100.000 sufragios. Sin embargo, hasta el momento no presentó documentos, actas, auditorías técnicas ni evidencias verificables que permitan sostener semejante acusación.
Lejos de limitarse a cuestionar situaciones puntuales que pudieran ser investigadas por las autoridades partidarias o electorales, el legislador extendió sus críticas al sistema de votación electrónica utilizado en Paraguay, sembrando dudas sobre la confiabilidad de las máquinas de votación y sobre la actuación de la Justicia Electoral.
Las afirmaciones resultan particularmente delicadas porque afectan directamente la credibilidad de herramientas tecnológicas que han sido implementadas precisamente para fortalecer la transparencia electoral.

