El balance oficial expuso avances cuantitativos en macroeconomía, infraestructura sanitaria y defensa, dibujando la hoja de ruta que posicionó al país en la vanguardia regional.
El presidente de la República, Santiago Peña, presentó el informe anual de su administración, un documento estratégico donde articuló los principales ejes de su gestión orientados a consolidar un modelo de desarrollo integral para el Paraguay, sustentado en tres pilares fundamentales: dinamismo económico, bienestar social y fortalecimiento de la seguridad nacional.
El mandatario fustigó a “los profetas del odio”, quienes promueven las peleas desde el mismo inicio de su mandato.
“Nunca antes tuvimos inversiones extranjeras e inversión social. La clase media está en expansión, estamos en la vidriera del mundo. Es el fruto de la estabilidad política que da el Partido Colorado trabajando en armonía con el gobierno”, destacó Peña al inicio de su informe.
El balance oficial expuso avances cuantitativos en macroeconomía, infraestructura sanitaria y defensa, dibujando la hoja de ruta que posicionó al país en la vanguardia regional.
Estabilidad macroeconómica y récord en el mercado laboral.
En el ámbito económico, el jefe de Estado ratificó el rumbo de la política financiera del país destacando el histórico crecimiento del 6,6 % del producto interno bruto (PIB), alcanzado durante el cierre del año 2025. Con este indicador de base, las proyecciones gubernamentales apuntaron a consolidar un escenario expansivo para que Paraguay continuara liderando los índices de desarrollo económico en la región.
Este dinamismo comercial tuvo un impacto directo en el mercado laboral. El informe detalló la creación de más de 242.000 nuevos puestos de trabajo, una cifra que no solo impulsó la formalización del empleo, sino que apuntó a mantener la tasa de desempleo en un mínimo histórico del 3,6 %. Como consecuencia directa de la reactivación económica y el fortalecimiento de los programas de asistencia social, la administración de Peña exhibió avances significativos en la lucha contra la vulnerabilidad: los registros oficiales ubicaron la tasa de pobreza total en un 16 %, mientras que la pobreza extrema se redujo hasta situarse en un 2,4 %.
RENOVACIÓN SANITARIA Y DESPLIEGUE DE SEGURIDAD
El apartado de infraestructura social estuvo fuertemente marcado por una inversión sin precedentes en el sistema de salud pública. El Ejecutivo ejecutó un presupuesto superior a los 500 millones de dólares destinado a la mayor renovación de la red hospitalaria estatal en las últimas décadas.
Entre las obras de mayor envergadura contempladas en este paquete de inversión, se destacaron la construcción del nuevo Hospital de Itauguá, así como la edificación de los nuevos hospitales generales en puntos estratégicos del país: Concepción, Curuguaty, Mariscal Estigarribia, Asunción, Santaní y el Hospital del Este.
En materia de seguridad interna y defensa de la soberanía, el mandatario anunció la incorporación de 15.000 nuevos agentes policiales, quienes contaron con una mayor dotación de equipamientos para la institución.
Paralelamente, el plan de modernización militar dio un salto cualitativo enfocado en el control del espacio aéreo nacional. El documento confirmó la incorporación operativa de aeronaves Super Tucano, complementadas con un sistema de radares de vigilancia aérea diseñados para proteger la soberanía nacional.
EL SALTO TECNOLÓGICO: ALIANZA CON TAIWÁN
Finalmente, la administración Peña presentó su apuesta de cara al futuro digital a través del ambicioso proyecto Yguazú Digital. Desarrollada en alianza estratégica con Taiwán, esta iniciativa contempló la construcción de uno de los centros soberanos de inteligencia artificial más grandes del mundo. Con este despliegue tecnológico, el Gobierno apuntó a posicionar definitivamente a Paraguay como el principal hub tecnológico del Cono Sur.
“Que la salud sea causa nacional”
- HORACIO CARTES
- Presidente ANR
“Reconozco los avances alcanzados en distintas áreas de la Administración Pública, así como los desafíos que implica gobernar en un contexto de restricciones presupuestarias y crecientes demandas ciudadanas. Sin embargo, también considero mi deber, señalar una de las principales preocupaciones que nos transmite nuestro pueblo: la situación de la salud pública. Asimismo, hago un llamado a nuestros legisladores nacionales para que, en coordinación con el Poder Ejecutivo, los sectores de salud, impulsemos una revisión responsable de las prioridades presupuestarias para los próximos ejercicios fiscales de este mandato, con el objetivo de fortalecer la inversión en salud y responder a una demanda legítima de la ciudadanía. Que esta sea la gran causa nacional que nos convoca a todos: construir un Paraguay donde la salud llegue a cada hogar, a cada familia y a cada rincón de la República, honrando así nuestra responsabilidad histórica con el pueblo paraguayo”.

