En el juicio oral se dio a conocer los datos extraídos del teléfono de Marcus Vinicius que tenía mensajes con Arnaldo Giuzzio y Sebastián Marset.

Día a día se complica aún más la situación procesal del exmi­nistro del Interior Arnaldo Giuzzio, quien está siendo juzgado por cohecho pasivo agravado tras presuntamente recibir favores del supuesto narcotraficante Marcus Vinicius Espíndola Marqués de Padua. Durante la última audiencia, se reproduje­ron pruebas clave extraídas del teléfono celular de este último.

En dicha comparecencia oral, el Ministerio Público presentó diversas pruebas documentales, entre las que destacan varios mensajes de WhatsApp intercambiados entre Giuzzio y el presunto narco, actualmente dete­nido en Brasil. En particular, se hizo referencia a un men­saje del 16 de agosto de 2021, en el cual Espíndola le decía al exministro: “Enviame la camioneta blindada para el cambio de suspensión y reto­que de pintura”.

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Esta conexión afianza la tesis de la Fiscalía sobre el trato frecuente que mantenían ambos y ratifica la acusación formal.

Asimismo, en el juicio oral se destacó un mensaje entre Sebastián Marset —hoy dete­nido en los EE. UU.— y Mar­cus Vinicius, quien pretendía convertirse en proveedor del Estado de la mano de Giuzzio. De acuerdo con los registros reproducidos, Vinicius reci­bió un saludo de Marset que decía: “Hola hermano, cam­bié de número”, a lo que el brasileño respondió con mensajes de voz. Ante esto, Marset contestó: “Hermano,cualquier cosa por aquí”.

Otras conversaciones reve­ladas en la jornada expo­nen los diálogos que Mar­cus Vinicius mantuvo con Adolfo Declesis, empleado de su empresa, y confir­man que el presunto narco también se reunió en varias oportunidades con Arturo Benítez, un alto funcionario de la Senad.

DECLARÓ FUNCIONARIO DE LA SENAD

El funcionario de la Senad Arturo Benítez declaró en el juicio oral por cohecho pasivo que enfrenta el exministro del Interior Arnaldo Giuzzio. Afirmó que el presunto capo del narcotráfico, Marcus Vinicius Espíndola, preten­día convertirse en proveedor del Estado bajo la adminis­tración del entonces minis­tro Giuzzio.

Asimismo, Benítez confirmó ante el tribunal de sentencia –integrado por Adriana Pla­nás, Yolanda Morel y Mathías Garcete– que existieron y se materializaron varias reu­niones con Marcus Vinicius Espíndola, actualmente dete­nido en Brasil y acusado de narcotráfico. El testigo deta­lló a los jueces que el ciu­dadano brasileño le habría formulado únicamente “con­sultas legales”.

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