El exintendente y precandidato colorado no pudo respaldar con documentos el destino de G. 1.848 millones. ¿Qué dirá ahora la disidencia?
El rechazo de balances municipales volvió a instalarse en el debate público tras las recientes discusiones sobre la actual administración de la ciudad de Asunción. Sin embargo, existe un antecedente que sigue abierto desde hace más de una década y que hasta hoy permanece pendiente de una resolución definitiva en el Tribunal de Cuentas: el caso del exintendente Arnaldo Samaniego.
El balance correspondiente al ejercicio 2014 de la Municipalidad de Asunción, durante la gestión del hoy precandidato colorado por la disidencia, también había sido rechazado en su momento por observaciones relacionadas con inconsistencias documentales. Entre los principales cuestionamientos figuraba la supuesta falta de documentación respaldatoria sobre el destino de aproximadamente G. 1.800 millones.
Pese a la gravedad política que tuvo el caso en aquel entonces y al fuerte debate que se generó alrededor de las finanzas municipales, el expediente continúa hasta hoy bajo análisis del Tribunal de Cuentas, sin una sentencia definitiva que cierre administrativamente el proceso.
URGIMIENTO
Ya la Segunda Sala del Tribunal de Cuentas ofició el pasado 20 de abril un urgimiento a la Municipalidad de Asunción, bajo la administración de Luis Bello, para que presente el descargo a las observaciones halladas en la gestión de Samaniego.
El actual precandidato a la intendencia había presentado la rendición ante el Tribunal de Cuentas para evitar cuestionamientos de parte de la Contraloría General de la República. Sin embargo, este órgano pudo acceder a estudiar este balance y realizó cuestionamientos, pero no existen documentos que respaldan el destino de eso más de 1.848 millones de guaraníes. Las observaciones apuntaban específicamente a la ausencia de documentos que acreditaran correctamente el destino final de ciertos recursos administrados por la comuna capitalina.
No obstante, más de diez años después, el expediente sigue abierto y sujeto a lo que determine el Tribunal de Cuentas.
Las diferencias halladas tienen que ver con asignaciones a servicios personales, transporte y almacenaje, servicios de capacitación y adiestramiento, insumos como papel, cartón e impresos, combustibles, y adquisición de inmuebles, equipos y herramientas mayores, entre otros, gastos en los que Arnaldo y su equipo no pudieron justificar.
Observaciones de la Junta Municipal son genéricas
Director Jurídico de la comuna relativiza rechazo de balance; aseguró que no tendrá impacto inmediato sobre la administración
El rechazo del balance de la Municipalidad de Asunción 2025 por parte de la Junta Municipal capitalina abrió el debate sobre el manejo financiero de la administración municipal. Sin embargo, desde la comuna sostienen que las observaciones realizadas son “genéricas” y que el procedimiento forma parte de un proceso administrativo que todavía debe ser analizado por la Contraloría General de la República y Tribunal de Cuentas.
El asesor jurídico de la Municipalidad, Jorge Sabaté, afirmó que los cuestionamientos realizados al balance del intendente Óscar “Nenecho” Rodríguez no detallan hechos puntuales ni precisan objeciones concretas sobre determinadas operaciones financieras. Según indicó, esta situación incluso dificultaejercer una respuesta técnica específica, ya que la administración desconoce cuáles son exactamente las observaciones formuladas.
Sabaté aseguró además que el rechazo no genera un impacto negativo inmediato en la práctica administrativa de la comuna y recordó que existen antecedentes similares que continúan pendientes de resolución judicial. Como ejemplo mencionó el caso del exintendente Arnaldo Samaniego, cuyo balance correspondiente al 2014 también había sido rechazado.
Desde la Municipalidad remarcan que el actual intendente dispone ahora de un plazo de 30 días para ratificarse en el balance presentado o realizar eventuales correcciones administrativas. Sin embargo, insisten en que resulta complejo responder de fondo mientras las observaciones sigan siendo amplias y no individualicen hechos concretos. El antecedente de Samaniego es utilizado por el entorno de Bello para cuestionar el tono de “escándalo” impulsado por sectores opositores, al señalar que otros balances rechazados en administraciones anteriores siguen sin resolución definitiva hasta hoy.

