Las chicanas infundadas del presidente del banco Atlas para no someterse a la Justicia podrían ser objeto de análisis por parte del juez.
Ante la actitud obstruccionista al debido proceso, manifestada en las reiteradas “chicanas” presentadas por Miguel Ángel Zaldívar –presidente del banco Atlas– y los demás imputados por lavado de dinero en el marco de la denuncia realizada por la Confederación Sudamericana de Fútbol (Conmebol), el juez de la causa podría evaluar la aplicación de otras medidas establecidas en nuestro ordenamiento jurídico. Entre ellas, destaca la posibilidad de decretar la prisión preventiva de los imputados que, hasta el momento, no se han sometido a la Justicia y han recurrido a incidentes meramente dilatorios para entorpecer el avance del proceso penal.
Como precedente cercano, cabe mencionar que semanas atrás el juez de Garantías Miguel Palacios revocó el arresto domiciliario de Reinaldo Javier “Cucho” Cabaña y ordenó su prisión, junto con la de otros procesados, para poder realizar la audiencia preliminar. Esto se debió a que las defensas de los imputados se turnaban para dilatar el caso; sin embargo, una vez que Cabaña y el exdiputado Ulises Quintana fueron remitidos a prisión, la diligencia judicial pudo desarrollarse sin inconvenientes. Este escenario podría servir de ejemplo para someter al proceso a Zaldívar y a los demás coimputados.
Dadas las constantes presentaciones de la defensa de Zaldívar y otros, el magistrado podría considerar tanto el peligro de fuga como la obstrucción a la investigación para decretar la prisión preventiva de cada imputado en el caso Atlas-Conmebol.
RECUSACIÓN INFUNDADA
El abogado Alfredo Enrique Kronawetter, defensor de Celio Tunholi –imputado por lavado de dinero junto a Miguel Zaldívar y otros–, recusó a los camaristas Mario Camilo Torres, Paublino Escobar y Silvana Luraghi, integrantes del Tribunal de Apelación en lo Penal Especializado en Delitos Económicos, Corrupción y Crimen Organizado.
Con esta recusación, calificada como infundada, la defensa buscaría frustrar la audiencia de imposición de medidas cautelares fijada para el 15 de abril ante el juez de Delitos Económicos, Humberto Otazú. Al tratarse de un recurso con el solo efecto de dilatar el proceso, la máxima instancia judicial podría aplicar sanciones disciplinarias tanto al abogado Kronawetter como al propio imputado, considerando que estas maniobras entorpecen deliberadamente la causa penal.
ZALDÍVAR RECURRE A LA CORTE
Por su parte, la defensa de Zaldívar presentó un recurso extraordinario de casación ante la Sala Penal de la Corte Suprema de Justicia, con el objetivo de dejar sin efecto la resolución que confirmó la admisión de la imputación. Este recurso es considerado una “chicana”, debido a que no pone fin al proceso, razón por la cual los integrantes de la máxima instancia judicial deberían rechazarlo de plano.

