La medida responde a una desaceleración en los ingresos tributarios, evidenciada en el primer trimestre del año, lo que ha reducido el margen financiero del Gobierno.
Un grupo de diputados presentó un proyecto de ley para flexibilizar el déficit fiscal, elevando el tope del 1,5 % al 2,5 % del Producto Interno Bruto (PIB), en el marco de excepciones a la Ley de Responsabilidad Fiscal. La iniciativa, impulsada por legisladores de la Comisión de Cuentas y Control de Ejecución Presupuestaria, también plantea autorizar al Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) la emisión de bonos y la posibilidad de acceder a nuevos préstamos, con el objetivo de cumplir con las obligaciones del Estado en un contexto de menor recaudación.
Según la exposición de motivos, la medida responde a una desaceleración en los ingresos tributarios, evidenciada en el primer trimestre del año, lo que ha reducido el margen financiero del Gobierno. En ese sentido, los proyectistas sostienen que el aumento del déficit sería “transitorio y acotado”, y necesario para evitar la acumulación de pasivos y sostener la actividad económica.
El planteamiento incluye, además, un paquete de racionalización del gasto público. Entre las medidas previstas figuran recortes en rubros financiados con recursos del Tesoro, como remuneraciones extraordinarias, bonificaciones, viáticos, movilidad y consultorías, apuntando a mejorar la eficiencia del uso de los recursos.
Los impulsores del proyecto afirman que la combinación de un mayor margen fiscal con ajustes en el gasto constituye una respuesta equilibrada ante la coyuntura económica. No obstante, el debate se centra en el impacto que podría tener un mayor nivel de endeudamiento y en la necesidad de preservar la sostenibilidad de las finanzas públicas.

