La complicidad del gobierno de Mario Abdo Benítez con la estructura de Sebastián Marset está plenamente confirmada y documentada. Ahora queda saber el trasfondo deliberación de los puertos para la narco exportación, los informes de pistas de arribo de cocaína, establecimientos, depósitos utilizados en la logística del ilícito cajoneados desde 2020.
Los archivos de inteligencia son contundentes sobre el proceso investigativo que detonó en el sonado operativo antinarco, A Ultranza Py. Los documentos confirman cronológicamente la abierta complicidad del gobierno de Mario Abdo Benítez en la logística narco sin precedentes en la historia del Paraguay, desarrollada por estructura del uruguayo, hoy preso en Estados Unidos, Sebastián Marset.
El gobierno de Abdo, a través de la Secretaría Nacional Antidrogas (Senad) con Arnaldo Giuzzio a la cabeza facilitaron el arribo, la consolidación de Marset y grupos criminales aliados a su estructura. El siguiente capítulo es conocer el trasfondo de estas concesiones que tuvo el uruguayo para operar libremente en el territorio nacional.
La cronología de los hechos replicada en el mismo análisis de la Unidad de Investigación Sensitiva (SIU) del operativo A Ultranza Py, señala que el gobierno de Mario Abdo Benítez, a través de la Secretaría Nacional Antidrogas (Senad) tenía identificada a la estructura Marset en el 2018, sus primeros movimientos en el proceso de radicación y en el 2020 ya contaba con toda confirmación de la ruta de Marset.
Las informaciones de inteligencia reportadas en el marco de los operativos ARAI I y II fueron claves en los análisis de SIU. Precisamente estos informes fueron realizados por la Dirección de Investigación Área Fluvial y Terrestre (DIAFT), alertando en el 2018 sobre la estructura que ingresaba al país y la respuesta que recibieron fue el cierre de sus oficinas en los puertos y el retiro de las bases por resolución de Giuzzio.
La Senad y por ende el Gobierno sabía de la organización criminal, pero los radicó, otorgó documentación a Marset, su familia y además le allanó el camino para su negocio narco.
Agentes de SIU en proceso de reconocimiento se paseaban en el 2020 por pistas clandestinas identificadas ya desde el 2028 con ARA I y II. Videos, fotografías, datos geográficos, equipos, toda la ruta, la estructura, estaban confirmados en el 2020, pero dilataron la conclusión de los informes y por ende los operativos de desmantelamiento de la organización Marset.
Las investigaciones sufrieron también varias filtraciones y recién el 21 de febrero de 2022, conclusiones fueron remitidas a la Fiscalía. Con este reporte el Ministerio Público madrugó y activó un megaoperativo con 100 allanamientos en simultáneo en menos de 24 horas.

