Fiscala confirmó que el extitular del MOPC no se presentó en tres oportunidades a la convocatoria. Alegó que tenían una “postura diferente” a la Fiscalía.

La negativa reiterada de Arnoldo Wiens a pre­sentarse a su declara­ción indagatoria no puede ser leída simplemente como una “postura diferente”, tal como plantean sus aboga­dos, sino como un hecho con implicancias procesa­les concretas.

En el marco de un proceso penal, el exministro de Obras Públicas del gobierno anterior imputado por el caso metrobús, tiene dere­cho a defenderse, cuestio­nar la imputación e incluso guardar silencio, pero no a sustraerse del procedi­miento.

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La incomparecencia reite­rada coloca la situación en el terreno de la rebeldía proce­sal o, cuanto menos, de una estrategia dilatoria que ter­mina afectando el avance de la causa que tiene como obje­tivo, según se puede des­prender de los abogados que le representan (expertos en dilaciones) no solo entorpe­cer la labor judicial sino que el caso quede impune.

La propia Fiscalía dejó en evidencia el impacto de esta conducta en el expediente. “Le citamos al señor Wiens para prestar declaración indagatoria y por tercera vez se negó a venir. Presentaron un escrito diciendo que no vendrían, alegando que tie­nen una postura diferente a la del Ministerio Público. En este momento está parado el caso”, expresó la fiscal Yeimmi Adle en entrevista con la emisora 1080 AM.

La admisión de que la inves­tigación se encuentra para­lizada no solo refleja un pro­blema puntual, sino que plantea una señal que pre­ocupa sobre la capacidad del sistema para avanzar cuando uno de los involu­crados decide no someterse y que la justicia quede rele­gada.

CONTRADICCIÓN DEL DISCURSO

Si en el plano judicial la situación ya es engorrosa, es en el plano político donde la contradicción expone el vacío del discurso y de la falta de coherencia del pre­candidato presidencial es difícil de eludir. Un dirigente que aspira a ocupar la pri­mera magistratura del país, y que inexorablemente deberá ceñir un discurso de respeto a la ley, de institucionalidad no puede caer en el absurdo y el ridículo en un acto tan básico como es el de some­terse a los mandatos de la Justicia.

Las diferencias que puede tener Wiens con el Minis­terio Público sea una forma de su estrategia jurídica, pero no justifica la ausen­cia. Que el imputado por el caso metrobús hoy ale­gue “disparidades” con el Ministerio Público expone su retórica a conveniencia: la ley parece obligatoria para todos, menos para él.

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