El ministro Rodrigo Nicora destacó que la transformación tiene énfasis en la reinserción social y la separación de condenados y procesados.
El ministro de Justicia, Rodrigo Nicora, habló de las diversas medidas adoptadas por el gobierno nacional en el marco del proceso de transformación del sistema penitenciario paraguayo, que busca priorizar la reinserción social por encima de la mera custodia.
“Son varias acciones que tienen que ver con el cumplimiento de la Constitución Nacional, artículos 20 y 21, que tienen que ver con la separación efectiva de personas con condena de las que tienen procesos abiertos”, señaló a La Nación/Nación Media.
Sobre el punto, destacó que con el Operativo Umbral se procedió al traslado masivo de todas las personas condenadas de Ciudad del Este al Complejo Minga Guasu. A esto se suma el histórico cierre de la penitenciaría Buen Pastor en Asunción y la apertura del Complejo para Mujeres Privadas de Libertad de Emboscada.
“Con el histórico cierre del Buen Pastor se logró la separación efectiva de todas las mujeres privadas de libertad, procesadas y condenadas”, refirió.
Tras el Operativo Veneratio en el penal de Tacumbú, se empezó a aplicar la separación efectiva por pabellones, que hasta hoy continúa, a medida que se va reconfigurando la penitenciaría nacional. “Y esa es una de las acciones prioritarias que estamos llevando adelante para transformar el sistema penitenciario”, puntualizó.
DESINTOXICACIÓN Y REHABILITACIÓN
Nicora detalló medidas que guardan relación con jóvenes infractores de la ley. Por primera vez, el año pasado se habilitó la Unidad de Tratamiento de Adicciones para Jóvenes en conflicto con la Ley Penal, que funciona en el Centro Educativo de Itauguá.
“Y a partir de la habilitación de estos módulos, que son dos pabellones, todos aquellos jóvenes que tengan problemas de adicciones, que incurran en algún quebrantamiento de la ley y entren en la privación de libertad, van a ser tratados, desintoxicados y rehabilitados, para cortar ese círculo vicioso de las adicciones y la criminalidad”, subrayó.
Así también, por primera vez en Paraguay, aparte de lograr una solución del hacinamiento de mujeres privadas de libertad y la separación definitiva entre condenadas y procesadas, los jóvenes infractores de la ley van a estar clasificados y separados para una aplicación efectiva de todos los programas de reinserción social.
“Y, por otro lado, tenemos el fortalecimiento de todos los programas de reinserción social. Estamos trabajando con 35 empresas del sector privado, entre universidades privadas y fábricas. También toda el área que tiene que ver con las iglesias para los programas de reinserción social”, comentó.
Con respecto a la cantidad de jóvenes que acuden al centro de rehabilitación de Itauguá, el ministro Nicora explicó que los dos módulos tienen una capacidad de albergue para 32 personas.

