La cantidad se redujo 3,6 %, llegando a poco más de 213.164 paraguayos que abandonaron la franja de los vulnerables. En cuanto a la pobreza extrema se redujo 1,3 % (81 mil personas).
El Gobierno dio a conocer a través del Instituto Nacional de Estadística (INE) los principales Indicadores de Pobreza Monetaria basados en los Resultados de la Encuesta Permanente de Hogares Continua (EPHC), tomados entre 2022 al 2025.
La pobreza total se ubicó en 16 % en 2025, por debajo del 19,6 % en 2024, lo que implica una caída de 3,6 puntos porcentuales en solo un año. En términos numéricos la cantidad de personas que salieron de esa franja es de 213.164.
El descenso es sostenido: en 2022, el indicador alcanzaba el 24,5 %, por lo que la reducción acumulada llega a 8,5 puntos porcentuales en tres años.
En términos absolutos, representa alrededor de 985 mil personas residentes en hogares cuyos ingresos per cápita fueron inferiores al costo de una canasta básica de consumo (que incluye alimentos y otros bienes). En el área urbana, fueron unas 597 mil las personas en situación de pobreza monetaria total, mientras que, en el área rural, fue alrededor de 388 mil personas.
La incidencia de la pobreza monetaria extrema a nivel nacional en el año 2025 fue de 2,4 %. En el área urbana, el porcentaje fue de 1,2 % y el área rural, 5,5 %.
En términos absolutos, representa alrededor de 147 mil personas residentes en hogares cuyos ingresos per cápita fueron inferiores al costo de una canasta básica de alimentos. En el área urbana, las personas en situación de pobreza extrema fueron aproximadamente 51 mil, en tanto, en el área rural fueron unas 96 mil personas.
POBREZA EXTREMA
En cuanto a la pobreza extrema, el indicador también muestra una caída relevante. En 2025 se situó en 2,4 %, frente al 3,7 % en 2024, lo que representa una disminución de 1,3 puntos porcentuales en un año. Si se compara con 2022, cuando alcanzaba el 5,4 %, la reducción acumulada es de 3 puntos porcentuales. Estos resultados implican que menos personas no solo están saliendo de la pobreza, sino también de su forma más crítica, aquella que no permite cubrir siquiera una canasta básica de alimentos.
Desde una perspectiva económica, esta evolución responde a una combinación de factores, entre ellos mayor dinamismo del empleo, recuperación de ingresos y políticas públicas focalizadas, como los programas de transferencias. No obstante, la persistencia de niveles más altos en zonas rurales indica que los beneficios del crecimiento aún no se distribuyen de manera homogénea.
“Que todos vivan con dignidad”
El presidente de la República, Santiago Peña, resaltó el avance de la reducción de las cifras de pobreza. “Desde el primer día de nuestro gobierno tomamos medidas concretas para retomar el crecimiento económico, generar empleo, expandir la red de protección social y reducir la pobreza. Una de las primeras medidas fue la reconfiguración del Gabinete Social con la instalación de mesas de protección social, que hoy trabajan directamente en 42 municipios, llevando el Estado donde más se lo necesita”, expresó el mandatario. “No vamos a estar conformes hasta que todos vivan con dignidad”, destacó.
El jefe de Estado destacó los programas sociales que sin dudas posibilitan que haya números favorables en el combate a la pobreza. Recordó en este sentido el programa Hambre Cero en las Escuelas, así como la universalización el programa Adultos Mayores, el fortalecimiento de Tekoporã, el impulso de la titulación de tierras, la entrega de viviendas y la generación de oportunidades para los pobladores de áreas urbanas y rurales.
CONCEPTO DE POBREZA MONETARIA
La población en situación de pobreza monetaria total es aquel conjunto de personas residentes en hogares cuyo nivel de ingresos es inferior al costo de una Canasta Básica de Consumo, constituida por el conjunto de bienes y servicios que satisfacen ciertos requerimientos mínimos, tanto alimentarios como no alimentarios. Por su parte, la población en situación de pobreza monetaria extrema, es el conjunto de personas que viven en hogares cuyos ingresos per cápita son inferiores al costo de una Canasta Básica de Alimentos.
El costo de la Canasta Básica de Consumo o línea de pobreza monetaria total en el área urbana, en el año 2025 fue de 933.108 guaraníes mensuales por persona. El costo mensual de la canasta básica de alimentos o línea de pobreza monetaria extrema en el área urbana en el año 2025 fue de 412.618 guaraníes mensuales por persona.
Políticas agrícolas también impactan en la reducción
El ministro de Agricultura señaló que hubo un cambio en la dinámica que se da en el interior del país.
El ministro de Agricultura y Ganadería, Carlos Giménez, señaló ayer que el retorno de jóvenes al campo comienza a consolidarse como una señal de cambio en la dinámica rural. Según explicó el secretario de Estado, muchos que antes migraban al departamento Central hoy optan por volver a sus comunidades de origen.
Giménez destacó que este proceso está vinculado a políticas públicas orientadas a fortalecer la producción y generar oportunidades en el interior. En ese marco, subrayó que desde 2024 más de 217 tractores fueron incorporados al sector, facilitando la mecanización de fincas.
El titular del MAG señaló que este acceso a tecnología permite a productores que antes no contaban con herramientas adecuadas mejorar su rendimiento, innovar e invertir. “Estamos transformando necesidades en acciones concretas”, expresó.
El ministro también resaltó que el diálogo con los sectores productivos ha sido clave para diseñar respuestas más efectivas. A su criterio, estas medidas comienzan a reflejarse en indicadores sociales.
En ese sentido, vinculó estos avances con la reciente reducción de la pobreza reportada con base en datos del INE, destacando que el fortalecimiento del campo es un eje central para sostener esa tendencia.

