La acusación del tribunal para el distrito del este de Virginia expone que el narco nacido en Uruguay operó y tuvo su momento de mayor expansión durante el gobierno anterior.
- HOY.COM.PY
La acusación formulada por la Fiscalía de Estados Unidos ratifica que el narcotraficante uruguayo Sebastián Marset extendió sus operaciones en Paraguay en el periodo de tiempo que coincidía con el gobierno de Mario Abdo Benítez (2018-2019). El documento presentado por autoridades norteamericanas ante el Tribunal de Distrito del Distrito Este de Virginia señala que Sebastián Marset habría iniciado su actividad ilícita en Paraguay y la región por lo menos desde noviembre del 2019, extendiéndose hasta parte de 2021, inclusive.
La franja de tiempo mencionada en la acusación fiscal coincide con el periodo en que Mario Abdo Benítez ocupó la Presidencia de la República (2018-2023). A su vez, coincido con el período en que Arnaldo Giuzzio se desempeñaba como titular de la Secretaría Nacional Antidrogas (Senad), institución en la que se desempeñó como ministro desde agosto de 2018 hasta enero de 2021. Tras su salida de dicho organismo, el exfiscal de Delitos Económicos fue nombrado como ministro del Interior.
Una de las personas que formaban parte del círculo cercano de Sebastián Marset para el tráfico de drogas era Marcus Vinicius Espíndola, quien, de hecho, también posee vínculos muy cercanos con Arnaldo Giuzzio, a quien entregó una camioneta en forma de préstamo para unas vacaciones en Brasil y con quien tuvo contactos para tratar de acceder a licitaciones estatales, durante su gestión al frente del Ministerio del Interior.
ENVÍO DE COCAÍNA A EUROPA
Durante el gobierno de Mario Abdo Benítez, Paraguay se consolidó como un centro logístico clave para el tráfico de cocaína desde Sudamérica hacia Europa, con cifras récord en lo relacionado con incautaciones de estupefacientes.
Se estima que en un periodo de solo 16 meses entre 2020 y 2022, se enviaron más de 42 toneladas de droga a territorio europeo desde nuestro país. Tan solo en 2021 fueron enviados aproximadamente 32.000 kilos de cocaína con destino a puertos del Viejo Continente.
Una de las decisiones que habrían propiciado este paso indiscriminado de droga fue la que adoptó el exministro de la Senad Arnaldo Giuzzio, quien en 2020 firmó una resolución que desmanteló la Dirección de Investigación Aérea, Fluvial y Terrestre (DIAFT). Esta unidad era la encargada de realizar fiscalizaciones directas en los puertos privados, desde donde partían los contenedores hacia Europa.
Dicha medida implicó el retiro de agentes especiales de las terminales portuarias privadas, lo que dejó los puertos de nuestro país sin una vigilancia estatal durante el periodo de mayor auge de exportación de droga.
POSTERGAN AUDIENCIA EN VIRGINIA
La audiencia que estaba prevista para ayer 25 de marzo fue postergada para el 1 de abril, ante el juez federal del estado de Virginia, William B. Porter, ya que el juez accedió al pedido de la defensa del uruguayo Sebastián Marset. La solicitud se realizó bajo el argumentando que requiere de más tiempo para preparar la estrategia legal de defensa y mantener comunicación con el defendido. De acuerdo con informes periodísticos internacionales, Marset también incluyó a su equipo de defensa a un exfiscal de Estados Unidos, abogado, especialista en casos de crimen organizado.
Marset se encuentra privado de libertad en una cárcel de Virginia, Estados Unidos, luego de ser capturado en Bolivia y llevado por la Drug Enforcement Administration (DEA), el pasado 13 de marzo. Marset está acusado de utilizar bancos de EE. UU. y Europa para lavar millones en ganancias de su organización, que supuestamente traficaba cocaína en Bolivia, Paraguay, Uruguay, Brasil, Bélgica, los Países Bajos y Portugal. Esta es la tercera audiencia que enfrentará el uruguayo, la segunda se desarrolló el pasado 20 de marzo en la cual el equipo de defensa también pidió una prórroga para cumplir con los requisitos legales para ejercer su defensa, por lo que fue reprogramada para este 25.

