El Senado aprobó con 28 votos el acuerdo Status of Forces con Estados Unidos para mayor cooperación contra el crimen organizado. El texto aclara que no autoriza bases militares permanentes ni cesión de soberanía. Ahora pasa a Diputados.
El Senado trató el acuerdo como primer punto de su sesión inaugural del año. Tras un extendido debate sobre los alcances del documento, la mayoría oficialista dio luz verde al texto que había generado controversia en sectores de la oposición.
Este acuerdo permitirá al país potenciar sus fuerzas para el combate al crimen organizado, aseguró el senador Derlis Maidana.
“Una cooperación tecnológica, de capacitación e incluso de recursos viene bien, porque nosotros, y creo que tenemos que coincidir, no estamos en la vanguardia tecnológica. Con gente que tiene más experiencia creo que no habrá problema de cooperar, por eso apoyamos la ratificación de este acuerdo”, refirió.
Agregó que Paraguay podrá reivindicarse en el escenario internacional en la lucha contra el crimen organizado con esta cooperación y principalmente obtener más recursos para este objetivo común entre ambos países.
“A Paraguay muchas veces se le acusaba de no querer cooperar, que da abrigo a delincuentes, ahora tenemos esta oportunidad para reivindicarnos en el escenario internacional, apoyando este tipo de acuerdos. No vamos a terminar con el crimen organizado, pero vamos a avanzar en mayores recursos y oportunidades en la lucha contra este flagelo”, apuntó.
Lo que nosotros ratificamos es el acuerdo que va a permitir que Paraguay no sea una isla con pocos medios para luchar contra el crimen organizado”, concluyó.
“EE. UU. no busca instalar bases en Paraguay”
Robert Alter ha sido enfático en desmentir uno de los temores más recurrentes de la oposición paraguaya: “No hay ninguna posibilidad de que haya una base militar. Estados Unidos no necesita ni está buscando implantar bases en Paraguay. El acuerdo regula la presencia temporal de personal para actividades específicas y el acuerdo no es una ‘cesión’, sino un marco de reciprocidad”.
Alter sostuvo que este tipo de acuerdos “fortalece la soberanía” de ambos países al dar previsibilidad jurídica a las operaciones conjuntas y el personal militar y civil del Departamento de Defensa estará bajo jurisdicción estadounidense para actos cometidos en el ejercicio de sus funciones. Según su visión, esto no es impunidad, sino un estándar internacional que EE. UU. aplica con todos sus aliados globales.
Aclaró que las tropas estadounidenses no participarán en operaciones específicas (combate) dentro de Paraguay, sino que su rol es fortalecer la capacidad de las fuerzas locales. Paraguay es “uno de los aliados más importantes de EE. UU. no solo en la región, sino en el mundo.

