Con 69 votos a favor, 3 en contra y ninguna abstención, el Senado completó el trámite de ratificación parlamentaria del acuerdo firmado el 17 de enero en Asunción. El tratado eliminará aranceles a más del 90 % del comercio entre los dos bloques que reúnen el 30 % del producto interno bruto mundial y más de 700 millones de consumidores.
Brasil y Paraguay ya comenzaron los procedimientos institucionales para que sus respectivos parlamentos ratifiquen el acuerdo en los próximos días.
URUGUAY, EL PRIMERO
Uruguay marcó un hito institucional al convertirse en el primer país en ratificar el acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea. Este paso no solo reafirma su histórica vocación aperturista y su compromiso con el multilateralismo, sino que también envía una señal política clara sobre la importancia estratégica que el país asigna al entendimiento birregional.
La decisión del Gobierno uruguayo se enmarca en una tradición diplomática que ha priorizado la inserción internacional inteligente y la diversificación de mercados.
EUROPA, CONGELADA
Mientras el acuerdo avanza en sus pasos formales en los países del Mercosur, el Parlamento europeo congeló su ratificación por tiempo indefinido el 21 de enero, cuando los eurodiputados enviaron el caso al Tribunal de Justicia de la Unión Europea para verificar su legalidad.
La Comisión Europea, el brazo ejecutivo de la UE presidido por Ursula Von der Leyen, puede decidir implementarlo de forma provisional. Por el momento no ha tomado ninguna decisión.
El tratamiento del acuerdo en el Parlamento europeo encontró duras resistencias y fuertes protestas del sector agropecuario que teme el impacto de una llegada masiva de carne, arroz, miel o soja sudamericanos, a cambio de la exportación de vehículos, maquinaria, quesos y vinos europeos al Mercosur.
La Comisión Europea adoptó una serie de salvaguardas para proteger a sectores puntuales.

