Raúl Fernández Lip­pmann, investigado por enriquecimiento ilícito y lavado de dinero, se encuentra guardando reclu­sión en una celda solitaria en la penitenciaría de Tacumbú, según informó su abogado, Álvaro Arias. El mismo aclaró que su defendido no recibió ningún tipo de amenaza en concreto. Sin embargo, sostuvo que el temor está por el estado de vulnerabilidad de la peni­tenciaría y por la repercusión que tuvo el caso.

"Cuando yo decía que temía por su vida y por su integridad física, no precisamente con­siste en una denuncia en con­creto, una amenaza en con­creto, o que alguien le llamó, le visitó o le hizo saber por un tercero. Él no recibió ninguna coacción de ninguna de esas características", sostuvo en declaraciones a Radio Ñandutí.

En este sentido, indicó que se está hablando del escándalo judicial sin precedentes en torno a la filtración de audios. Tales grabaciones revelaron un esquema de tráfico de influen­cias y coimas en los casos judi­ciales. "Nosotros dijimos que es posible que alguien quisiera atentar contra su vida para qui­tarle de la escena a Raúl Fernán­dez Lippmann", afirmó Arias.

El letrado señaló además que solicitaron resguardo para su cliente, no así un trato prefe­rencial como se había men­cionado en un momento. De acuerdo a las declaraciones de Arias, Fernández Lippmann está aislado en uno de los pabe­llones donde se encuentran personas de avanzada edad o con problemas de salud.

No obstante, no quiso reve­lar el lugar exacto donde se encuentra su defendido ale­gando que se trata de la segu­ridad y de la integridad física del mismo. "Nosotros en nin­gún momento hemos solici­tado una atención preferen­cial. Lo que nosotros dijimos, como es de público conoci­miento, es que las penitencia­rías en nuestro país son vulne­rables y si alguien quiere hacer algo dentro de la penitenciaría fácilmente lo lograría", sostuvo.