La Presidencia de la República anunció oficialmente que el mandatario Santiago Peña no viajará a España para asistir a la XXX Cumbre Iberoamericana. La decisión del jefe de Estado responde a la necesidad de permanecer en el territorio nacional para conducir personalmente la gestión pública y responder con inmediatez a los temas prioritarios del Estado en beneficio de la ciudadanía.
Ante esta ausencia, la representación diplomática de la nación recaerá sobre el titular del Ministerio de Relaciones Exteriores, el canciller Rubén Ramírez Lezcano. Con esta designación, el gobierno ratifica de manera firme su compromiso con la Comunidad Iberoamericana y los espacios de integración multilateral, señala un comunicado oficial.
Ayer, el vicepresidente Pedro Alliana decidió congelar sus aspiraciones proselitistas dentro del Partido Colorado para colaborar con el Ejecutivo. El segundo del gobierno fue categórico al declarar: “Yo me pongo del lado de la ciudadanía, de la gente, y necesitamos solucionar esto primero y después mirar para adelante y empezar a pensar en campañas presidenciales”. Asimismo, manifestó su disposición para respaldar al mandatario al señalar que busca ayudar a “arreglar la casa”.
Reorganización política nacional
El vicemandatario profundizó sobre las falencias en la gestión pública que motivaron su postura y cuestionó la falta de mantenimiento en infraestructuras clave. Enfatizó que no resulta coherente “recorrer el país y ver los mismos baches en los mismos lugares” o anunciar la edificación de centros médicos sin contar con los recursos para sostener su funcionamiento.
Mientras tanto, en Madrid se ultiman los detalles para el encuentro internacional que se desarrollará el 4 y 5 de noviembre bajo el lema “Iberoamérica. Juntos construimos nuestra Comunidad. Juntos la proyectamos hacia el futuro y hacia el mundo”. La cita máxima de mandatarios estará presidida por Su Majestad el Rey Felipe VI en su carácter de jefe de Estado anfitrión y congregará a los líderes de los 22 países miembros.

