El desembarco de la iniciativa Pax Silica en suelo guaraní representa un salto cualitativo sin precedentes para la economía nacional. Gracias a esta alianza estratégica impulsada por Estados Unidos, el país no solo resguarda las cadenas de suministro de tecnologías avanzadas, sino que aprovecha la energía limpia y renovable de la Central Hidroeléctrica Itaipú para atraer capitales de primer nivel, fortalecer la seguridad jurídica y consolidarse como el centro neurálgico de la inteligencia artificial en América Latina.

En este marco, la firma paraguaya Araico y la estadounidense Crusoe formalizaron un acuerdo histórico para edificar el complejo de centros de datos “Iguazú AI City”. El proyecto prevé una inyección económica proyectada en USD 12.000 millones —monto que equivale al 25 % del Producto Interno Bruto (PIB) de Paraguay—, convirtiéndose en la mayor inversión privada en la historia del país. La puesta en marcha de su primera etapa está programada para mediados de 2027.

El diplomático norteamericano Robert Alter, encargado de negocios de Estados Unidos, puntualizó el alcance del acompañamiento estatal durante un encuentro con medios de comunicación convocada por la Embajada de Estados Unidos en Paraguay: “Nosotros no estuvimos directamente involucrados en lo que al final de cuentas es un contrato entre la ANDE, de un lado, e inversionistas paraguayos y estadounidenses, por otro lado”.

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Transformación energética nacional

El representante diplomático remarcó la labor institucional del gobierno norteamericano para canalizar estas oportunidades de alto impacto socioeconómico: “Nuestro rol como gobierno y como embajada es acompañar un proceso como ese, apoyar a los inversores que podrían tener interés en un país como Paraguay, explicarles el contexto, etcétera”. El anuncio oficial contó además con la presencia del subsecretario de Estado de Estados Unidos, Christopher Landau.

Para la Administración Nacional de Electricidad (ANDE) y el mercado local, la integración en Pax Silica implica transformar el excedente energético hidroeléctrico en valor agregado de alto rendimiento. En lugar de exportar energía primaria sin procesar, Paraguay pasará a alimentar infraestructura crítica de computación global, generando miles de empleos de alta cualificación, impulsando la transferencia tecnológica e introduciendo al empresariado nacional en los ecosistemas globales de innovación.

La adhesión a este compromiso internacional —respaldado por más de 20 naciones— blinda a la república frente a la volatilidad geopolítica y fortalece la confianza de los mercados internacionales. La convergencia entre soberanía energética, estabilidad macroeconómica y el respaldo estratégico de la Casa Blanca posiciona a Paraguay como un socio altamente competitivo y confiable para el desarrollo tecnológico del siglo XXI.

Etiquetas: #Pax Silica

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