La Contraloría General de la República (CGR), liderada por Camilo Benítez, urgió al Instituto de Previsión Social (IPS) a impulsar un análisis financiero respecto a la sostenibilidad de su caja de jubilaciones. A la vez, recomendó a la previsional cumplir con el deber de informatizar los procesos de compra de medicamentos e insumos.
“Hoy los ingresos que cobra del aporte obrero-patronal ya no alcanzan para pagar a los jubilados, perfecto, pero se utiliza el interés que genera la reserva, que para eso está, espectacular. Hasta cuándo alcanzará eso es lo que amerita que ellos evalúen, que realicen una proyección actuarial. También deben ser más eficientes en el cobro, creemos nosotros que hay muchísimas deudas que no se gestionaron debidamente”, comentó el contralor Camilo Benítez ante las posiciones de que la medida podría ocasionar el colapso de la caja de jubilaciones.
“Debería hacer una evaluación financiera acerca de cuándo llegará ese momento”, indicó a la prensa del Senado al comparecer ante la Comisión Especial de investigación, seguimiento y esclarecimiento de los presuntos hechos punibles de corrupción detectados en el IPS y en el Ministerio de Salud Pública. Señaló que “la Contraloría no tiene un carácter coercitivo, sancionador, es decir no le puede castigar a nadie, pero claro, si ellos no aceptan las recomendaciones que le hacemos, le vamos a tener que auditar al nuevo titular de la previsional”.
Con relación a la compra de medicamentos e insumos, Benítez refirió: “Creo que el IPS tiene el deber de informatizar sus procesos, debe haber una trazabilidad en el medicamento. Por ejemplo, nosotros encontramos que el sistema de información hospitalaria y el sistema informático tenían una diferencia de G. 623 mil millones. ¿Qué pasó con esos medicamentos? ¿Se consumieron o no se consumieron? ¿Se robaron? Son más de USD 100 millones al cambio de hoy. ¿Qué pasó con eso? Hace falta que el IPS invierta en esto".
Añadió que “también verificamos lo que se gastó en sistemas informáticos y vemos que fue como USD 40 millones. Los mismos ni funcionan o no están actualizados con la realidad; hoy, con la tecnología que hay, no puede ser que no se tenga la trazabilidad de los medicamentos. Esta es un área muy sensible para ser desprolijos en el control”.

