El Partido Liberal Radical Auténtico (PLRA) debe asumir un rol protagónico y liderar la concertación opositora con miras a las elecciones presidenciales de 2028. Así lo sostienen legisladores de la nucleación tradicional, quienes coinciden en que la organización atraviesa un proceso de reestructuración clave para construir un proyecto político unificado capaz de responder a las demandas de la ciudadanía.
Durante una entrevista concedida a la emisora 780 AM, el senador Éver Villalba afirmó que el bloque opositor requiere de una alianza estratégica y sólida. “El proyecto político debe dar respuestas a las necesidades ciudadanas”, enfatizó el congresista, destacando que el partido trabaja para contar en el corto plazo con un candidato propio surgido de un mecanismo democrático.
Desde el sector azul descartan candidaturas impuestas o prematuras del denominado “tercer espacio”, señalando directamente los posicionamientos anticipados del exintendente Miguel Prieto. Los senadores remarcan la necesidad de definir primero a la figura principal del liberalismo antes de entablar cualquier mesa formal de negociación con las demás fuerzas políticas.
Proceso de alianzas
Los legisladores Eduardo Nakayama y Celeste Amarilla ratificaron la vigencia histórica de la nucleación en la definición de acuerdos electorales. En conversaciones con la prensa legislativa, ambos remarcaron que el PLRA cuenta con la trayectoria y el respaldo territorial necesarios para disputar la cabeza de la fórmula presidencial, sugiriendo la realización de elecciones internas de base para legitimar la futura postulación.
“No vamos a forzar nada”, aseveró Nakayama al recordar experiencias previas de consenso opositor, citando como antecedente el proceso que permitió la conformación del bloque en Asunción y la elección de Soledad Núñez. El parlamentario abogó por respetar los tiempos institucionales y mantener un diálogo abierto con los distintos sectores para llegar a un frente común competitivo.
Por su parte, Celeste Amarilla manifestó su predisposición a competir en la contienda interna del partido antes de sellar compromisos con otras agrupaciones. Las declaraciones en conjunto consolidan la postura del liberalismo de acudir a las conversaciones del 2028 con un liderazgo propio y legitimado, rechazando la proclamación automática de figuras ajenas al PLRA.

