El presidente de la República, Santiago Peña, participó ayer en Nueva York de la Reunión de Alto Nivel del Compromiso Regional de Santiago contra la Delincuencia Organizada Transnacional. El encuentro se desarrolló en la sede de las Naciones Unidas, en el marco del 81.º período de sesiones de la Asamblea General, y reunió a jefes de Estado y representantes de siete países sudamericanos para coordinar acciones contra las amenazas transfronterizas.
Paraguay concretó su incorporación formal a este mecanismo intergubernamental en junio pasado, con Argentina, Brasil, Bolivia, Chile, Ecuador y Uruguay. El esquema apunta a consolidar la cooperación interestatal en sectores clave como inteligencia financiera y tributaria, trazabilidad de bienes, fiscalización fronteriza y control migratorio, estableciendo una línea de acción coordinada frente a estructuras criminales complejas.
Durante su intervención ante el foro regional en Estados Unidos, el jefe de Estado advirtió sobre la mutación constante de las redes delictivas. Señaló que estas organizaciones operan sin fronteras y aprovechan las debilidades institucionales de los países, por lo que instó a modernizar y sincronizar las estrategias regionales de defensa y seguridad.
Un “barrio común”
El mandatario fue enfático al describir la vulnerabilidad de los controles actuales frente a la delincuencia. “Vemos al crimen organizado, a los delitos transnacionales, que son los que más han evolucionado y justamente han aprendido de nuestras propias falencias”, expresó Peña al remarcar la urgencia de estructurar respuestas regionales a la misma velocidad con la que mutan estos esquemas ilegales.
El presidente subrayó que la seguridad es un pilar indivisible del desarrollo hemisférico y definió a las naciones sudamericanas como integrantes de un “barrio común” con desafíos compartidos. “Este espacio donde podamos coordinar las estrategias en materia de seguridad, de defensa, las diferentes instituciones con nuestro objetivo es algo que va a beneficiar a nuestros países, al continente sudamericano y, por supuesto, a todo el hemisferio occidental”, sostuvo.
Para concluir su exposición, el jefe de Estado reafirmó la voluntad de integrar la lucha contra el crimen organizado de manera permanente en la agenda diplomática, como condición biunívoca para la estabilidad económica regional. “Paraguay se une con fuerza, con vigor, con un deseo de poder coordinar los esfuerzos”, afirmó Peña, consolidando la postura del país de fortalecer la articulación operativa e institucional en el continente.

