El príncipe heredero Akishino y la princesa heredera Kiko tienen previsto visitar Paraguay desde el martes 18 hasta el miércoles 26 de agosto para conmemorar el 90.º aniversario de la primera emigración japonesa al país. Los sucesores de la monarquía del Japón manifestaron su gratitud por esta gira de nueve días, en una conferencia de prensa celebrada el jueves último en la Residencia Akasaka Este de Tokio.
El príncipe heredero viajará a Paraguay por primera vez en 20 años, sin la princesa heredera tras el nacimiento del príncipe Hisahito; mientras que para la princesa Kiko será su primera visita al país. En tanto, este viaje representa la primera visita oficial al extranjero de la pareja heredera desde diciembre de 2024, cuando viajaron a Turquía con motivo del centenario de relaciones diplomáticas.
Tras una visita de saludo al Emperador previa a su viaje oficial a Paraguay, Akishino expresó ante la prensa japonesa su respeto a los inmigrantes y a sus descendientes, que se han convertido en un puente entre ambas naciones, contribuyendo al desarrollo de la agricultura paraguaya. A su turno, la princesa Kiko señaló que los ciudadanos de Japón y Paraguay han mantenido intercambios a través de la música y la artesanía tradicional paraguayas, así como del manga, el anime y las artes marciales japonesas.
En su agenda prevista desde el martes 18 de agosto, el matrimonio real mantendrá una audiencia de cortesía con el presidente Santiago Peña, asistirá a la ceremonia conmemorativa oficial del asentamiento nipón y sostendrá encuentros de diálogo con colonos y descendientes.
El itinerario contempla un desplazamiento a La Colmena (Paraguarí), primer territorio de asentamiento japonés en Paraguay, donde rendirán tributo con una ofrenda floral ante el monumento a los fallecidos. Posteriormente viajarán a la localidad de Yguazú (Alto Paraná) para inspeccionar un colegio de idioma japonés e interactuar con la comunidad.
En otro pasaje de la rueda de prensa, la pareja ofreció sus condolencias a las víctimas del fuerte terremoto que azotó la prefectura de Kumamoto el 28 de julio y expresó su solidaridad con los afectados por el temblor. A su vez, el príncipe heredero Akishino declinó hablar sobre la Ley de la Casa Imperial revisada, promulgada el mes pasado.
“Tengo varias ideas al respecto, pero prefiero no hablar de nada en este momento”, dijo en referencia a la ley revisada, diseñada para garantizar un número suficiente de miembros de la Familia Imperial, al permitir la adopción de los descendientes varones por línea paterna de las 11 antiguas ramas de la Familia Imperial y posibilita que las mujeres miembros de la Familia Imperial conserven su estatus imperial tras el matrimonio.

