El analista político Mario Paz Castaing estimó que los dichos del mandatario brasileño Luiz Inácio Lula da Silva, que generaron repudio por alegar que “un buen día, Paraguay decidió invadir Brasil”, podrían enmarcarse en un discurso nacionalista que estaría apelando, tanto con fines electorales como debido a una “incomodidad” con la situación geopolítica de la región, donde los gobiernos que viran hacia la derecha son aliados de Washington.

“En primer lugar, es poco entendible la situación en que Lula se expresa de esa forma, en el sentido de si uno se queda en la superficie de esas declaraciones, que son lamentables y tergiversadoras de nuestra historia sobre los orígenes de la Guerra de la Triple Alianza”, expuso Castaing, este martes, en una entrevista con el programa “Así son las cosas” del canal GEN y Universo 970 AM/Nación Media.

“Pero buscándole algún sentido, tendría un doble contexto, porque esto no es improvisado. Un presidente de Brasil, por más que algunos opinen que es porque es ignorante, yo no creo que eso sea así. Ahí están asesores del tratado de Celso Amorim, los propios representantes de la Cancillería brasileña, que no le van a dejar decir o por lo menos le van a aconsejar a su presidente que diga las cosas que le interesan al proyecto político de este gobierno y por supuesto, a la misma presencia de Brasil en el exterior”, afirmó.

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A continuación, explicó los posibles argumentos detrás de las controvertidas declaraciones: “Primero, las elecciones del 4 de octubre, donde a raíz de los aranceles que Trump vuelve a gravar a la economía brasileña con un poco más del 37 % sobre varios productos que exporta Brasil, excluido la carne y el café, pero la mayoría de los otros productos sí están gravados, eso es un motivo que obliga a, a Lula a despertar un elemento que es propio de la población media de Brasil, que es el nacionalismo”.

Aludiendo a la competencia por la presidencia contra Flávio Bolsonaro, hijo del expresidente Jair Bolsonaro, señaló: “Y escudriña ese posicionamiento frente a su adversario, a quien atribuye la complicidad de todas estas, de todas estas medidas. Y si unimos a esto las cuestiones con Milei, que están desatando un conflicto de aún de mayor peso, debido a que Milei también representa intereses geopolíticos de la Casa Blanca en la región y detrás de esas formas que adopta el gobierno de los Estados Unidos, es la competencia con China y su presencia muy fuerte tanto en Argentina como en Brasil”.

Respuesta a escala política

“Bueno, sin embargo, volviendo al capítulo nuestro, esto le lleva probablemente a Lula a decir cosas que no debería decir porque son evidentemente muy sensibles a nuestra historia, a nuestros sentimientos y hasta te diría que si miramos en retrospectiva lo que hizo Lula en los mandatos anteriores, cuando tanto el gobierno de Nicanor como de Fernando Lugo, tuvo posiciones incluso, en las relaciones referentes a la revisión de la Anexo C y los acuerdos de Itaipú, posiciones favorables al Paraguay, conociendo que eso alimentaría un buen relacionamiento y además el levantar el, el siempre el sentimiento escondido de que hay motivos que no han sido superados desde aquellos tiempos terribles de la historia originada por la Guerra de la Triple Alianza”, acotó Castaing.

Finalmente, analizó la reacción paraguaya a la actitud de Lula: “Si nuestra Cancillería no lo respondió, porque evidentemente no lo respondió, ya a esta altura han pasado casi más de cinco días de esas declaraciones, entiendo que evidente es que es para no escalar lo que sería respuesta que yo creo que se debe dar y se está dando a escala política. Por eso la reacción ayer, el comunicado incluso del presidente del Congreso, Bachi Núñez, y otros líderes políticos, tanto del partido de gobierno como de la oposición, y dejando en un rol político lo que debería haber sido una respuesta diplomática”.

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