El presidente de la República en ejercicio, Pedro Alliana, señaló la necesidad de elevar hacia una “franqueza histórica” las polémicas declaraciones del mandatario brasileño Luiz Inácio Lula da Silva en alusión al conflicto bélico que enlutó la región hace 160 años. El vicepresidente de la República y aspirante presidencial rumbo al 2028 también se posicionó por la devolución de reliquias históricas del Paraguay como un “gesto de fraternidad”.
“La Guerra Guasú dejó a nuestro país en ruinas; de ello nos levantamos con valentía de hierro y titánica entereza. Sobre este episodio debemos hablar con franqueza histórica. Fue un capítulo vergonzoso, pactado desde un Tratado funesto para destrozar nuestra nación. Aquella guerra, que masacró a nuestros niños, quemó hospitales y saqueó Asunción, enluta la memoria”, expresó Alliana a través de una publicación emitida ayer lunes en redes sociales.
“Nosotros estamos trabajando por el futuro, pero la devolución del cañón cristiano, los archivos y las reliquias históricas por parte del Brasil podría ser un gesto de fraternidad que ayude a reparar este pasado”, agregó el titular del Ejecutivo, atendiendo que el presidente Santiago Peña se encuentra en una visita de Estado en Perú, en el marco de la asunción de la presidenta electa Keiko Fujimori que se celebra este martes.
Durante su visita a instalaciones de la empresa brasileña de defensa y aeroespacial Avibras Aeroco, que fabrica municiones, el viernes 24 de julio, en Jacareí (São Paulo), el mandatario brasileño defendió la inversión militar y aludió a la Guerra de la Triple Alianza (1964-1970), afirmando: “No podemos olvidar que un hermoso día, Paraguay decidió invadir Brasil. Invadió Corumbá. Al mismo tiempo invadió Uruguay. Al mismo tiempo invadió Argentina. Y esa guerra que parecía que no era nada, duró cinco años”.
Varios políticos paraguayos reaccionaron en repudio de los polémicos dichos, entre ellos, el presidente del Congreso Nacional, el senador Basilio Núñez, quien ayer difundió un comunicado que expresa: “Los paraguayos conocemos profundamente lo que significó aquella guerra y el enorme costo humano, político y social que representó para nuestro país. Por ello, cuando este episodio es evocado por la máxima autoridad de un Estado hermano, esperamos que se lo haga con respeto y la sensibilidad que merece una tragedia que marcó para siempre la historia del Paraguay”.

