El vicepresidente de la República, Pedro Alliana, confirmó que se están ultimando los detalles para que el Ejecutivo remita al Congreso el proyecto de financiación del Japón por USD 240 millones para la construcción del Corredor Suroeste, consistente en la ruta que conectará la ciudad de Yabebyry (Misiones) con la capital del departamento de Ñeembucú, Pilar.
El segundo del Ejecutivo estuvo acompañando, ayer viernes, la jornada de verificación del avance de la construcción del brazo Aña Cuá de la hidroeléctrica de la Entidad Binacional Yacyretá. Allí fue consultado respecto al Corredor Suroeste y confirmó que personalmente el próximo martes estará acercando al Congreso Nacional el proyecto de financiación.
“Estuvimos trabajando toda esta semana en eso y, si Dios quiere, terminamos la próxima semana y vamos a enviar oficialmente el pedido para que el Congreso apruebe lo más rápido posible. Personalmente, estaré dando seguimiento. La idea es llamar a licitación ad-referéndum de la aprobación para acelerar aún más los procesos y poder adjudicar este año” declaró.
“Toda esta semana estuvimos trabajando con la ministra de Obras Públicas, Claudia Centurión, y el ministro de Economía y Finanzas, Óscar Lovera; y espero que el martes pueda llegar hasta el Congreso. Espero que en poco tiempo tengamos buenas noticias para Misiones, para Ñeembucú y, por supuesto, para toda la República del Paraguay”, expresó, remarcando que el presidente Peña impulsó el proyecto en su última visita al Japón, ya que JICA tenía previsto abrir la carpeta recién en el 2028.
Nueva ruta asfáltica de 154 Km
De acuerdo a los datos del proyecto de financiación que está trabajando el Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones (MOPC), este Corredor Suroeste plantea la construcción de nueva ruta asfáltica de 154 kilómetros, además de 25 kilómetros de travesías urbanas.
El proyecto vial beneficiará a los distritos de Yabebyry, Laureles, Cerrito, Villalbín, Mayor Martínez y Pilar, permitiendo mejorar sustancialmente la conectividad y la logística en una de las regiones que por muchos años soportó las carencias de infraestructura. Esta obra permitirá no solo mejorar el tránsito y el comercio, también fortalecerá el acceso a servicios básicos, a la salud y a la educación.

