“El año 2026 encuentra al Paraguay en el mejor momento económico de toda su historia: y esto no es un relato, sino una realidad”, expresó el presidente de la República, Santiago Peña, al iniciar su tercer informe anual de gestión ante el Congreso Nacional, ayer miércoles, en cumplimiento del mandato constitucional. El jefe de Estado puntualizó el crecimiento y la estabilidad de la economía nacional, remarcando un récord del producto interno bruto, el grado de inversión y reformas legislativas.
“Nunca antes tuvimos los números económicos que hoy tenemos; nunca antes estuvimos en la vidriera del mundo como ejemplo a seguir; nunca antes el Paraguay tuvo un PIB tan grande; nunca antes tuvimos tantas inversiones extranjeras y nacionales; nunca antes el Estado invirtió en lo social tanto como hoy; nunca antes tuvimos una clase media tan vigorosa; nunca antes tuvimos el riesgo país estuvo tan bajo; y nunca antes tuvimos tantos paraguayos fuera de la pobreza”, señaló Peña.
“Nuestro PIB en el 2025 creció 6,6 %, el mayor en 12 años, triplicando, el promedio de la región. Y creció tres años seguidos por encima del 4 %, algo que no ocurría desde 2006-2008, cuando la región se beneficiaba del boom de los commodities”, siguió, mencionando cifras de este progreso económico. “El crecimiento proyectado en el 2026 es de 4,2 %, completando cuatro años consecutivos sobre el 4 %. Se trata de algo inédito en democracia, y comparable solo con la era de Itaipú”.
También refirió: “En este Gobierno, duplicamos el promedio regional y lideramos el crecimiento. Así, recuperamos la senda que se había perdido entre el 2018 y 2022, cuando crecimos apenas 1,2 % en promedio. Por todo ello, Standard & Poor’s nos otorgó el segundo grado de inversión en diciembre de 2025, un espaldarazo para el país”.
“Son la estabilidad política y la solidez de nuestra democracia el suelo firme sobre el que se construye todo lo demás. Esa estabilidad nos dio el grado de inversión, y la economía más sana de la región, mientras otros países viven de sobresalto en sobresalto”, acotó.
Reformas estructurales
En otro pasaje de su discurso, Peña celebró el trabajo coordinado entre el Poder Ejecutivo y el Legislativo, lo que permitió la promulgación de 160 leyes, de las cuales 54 surgieron por iniciativa presidencial, apuntando a reformas estructurales clave. “Encaramos además reformas estructurales postergadas que muchos creían imposibles. Sancionamos así la reforma de la Caja Fiscal, que sienta las bases para construir un sistema más equilibrado y transparente para garantizar las jubilaciones en el sector público”, mencionó.
Acerca de esta sintonía legislativa, amplió: “Así, en materia económica dotamos al país de un nuevo régimen de incentivos fiscales para la inversión nacional y extranjera; modernizamos el Régimen de Maquila y creamos un régimen de promoción para el ensamblaje de bienes de alta tecnología, con el fin de diversificar nuestra matriz productiva; también tenemos la Ley de Arbitraje más moderna del mundo, dando seguridad a las inversiones; actualizamos la Ley de Mercado de Valores y modernizamos el régimen de energías renovables no convencionales; y abrimos el mundo a nuestros productos al aprobar el histórico Acuerdo Mercosur – Unión Europea, así como el primer acuerdo de libre comercio extrazona del bloque, con Singapur”.
Entre los logros de reforma estatal para el impulso económico, detalló: “Iniciamos la transformación del transporte público con la Ley 7617 y aprobamos el marco jurídico para el Tren de Cercanías Asunción – Ypacaraí, habilitando su contratación de gobierno a gobierno con un nuevo gran aliado del Paraguay, los Emiratos Árabes Unidos. Sancionamos la primera Ley de Protección de Datos Personales del país y creamos un Fondo para ampliar el crédito a las micro, pequeñas y medianas empresas”.

