Lourdes Torres -Periodista - lourdes.torres@nacionmedia.com
Al cumplirse un aniversario más de aquel infame crimen contra el fiscal paraguayo Marcelo Pecci, este domingo 10 de mayo, su madre Maricel Albertini brindó una entrevista cargada de emotividad y firmeza. Analizó el estado de la causa judicial, el legado de su hijo a quien lo define como un “héroe” y un “patriota” que hizo mucho bien al Paraguay, además de la gran la esperanza depositada en su nieto, Marcelito.
Durante una conversación que mantuvo con el diario La Nación/Nación Media, la señora Maricel reconoció que cuando su hijo vivía ella no conocía mucho del trabajo que llevaba adelante, ya que siempre fue muy reservado. Además, describe a Marcelo Pecci como una persona modesta que “no se vanagloriaba” de sus logros.
No obstante, señaló que con el tiempo ha comprendido que a lo largo de su vida llevó adelante un trabajo que fue “impecable” y que no existe un recuerdo negativo sobre su persona o su labor profesional.
“Su trabajo fue impecable, una buena persona, una persona de bien, él es un héroe que hoy muchos lo recuerdan así. Él es un ejemplo para sus compañeros de la Fiscalía. Ojalá que todos los fiscales tengan por lo menos el 20 % de lo que realmente fue él”, remarcó.
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¿Le gustaría que las futuras generaciones lo recuerden de esa forma todavía?
Por supuesto, no solo toda la generación, sus propios compañeros de la Fiscalía lo tienen como un ejemplo. Ojalá que todos los fiscales tengan por lo menos el 20 % de lo que realmente fue él; creo que él es un modelo de persona a seguir.
Si bien hay procesos abiertos aún a nivel judicial, ¿cómo consideraría que se lograría esa justicia plena en el caso del asesinato de su hijo?
Sabemos que hoy, a 4 años los autores materiales, ese grupo que trabajó para el asesinato, ya están juzgados cumpliendo condena, incluso uno de ellos ha fallecido en este tiempo. Pero el autor intelectual es el que falta, se están haciendo las investigaciones tanto acá en el país, como en Colombia.
En Colombia dicen que el mandante está acá, aunque también dicen que no solo acá puede estar, puede ser parte de Brasil, parte de Colombia, una organización internacional. Otros señalan algunos nombres de los supuestos involucrados. Yo deseo con ansiedad que esto se aclare lo antes posible para así descansar realmente, porque eso está pendiente. Nosotros queremos que se haga justicia, por supuesto, y bueno, pero Marcelo sigue indicando desde dónde está.
Marcelo sigue generando esa profunda empatía. ¿Cómo ve usted que sus pares se embanderen con su nombre?
Realmente es una satisfacción muy grande, yo nunca supe que él fuera tan grande, porque él era muy modesto. Nunca se vanaglorió de lo que era o lo que hacía, mantenía un perfil muy bajo, ni siquiera tenía escoltas. Él no le tenía miedo a nadie, ni a nada. Creo que pensó que como él no estaba metido en la mafia, en la droga, en la coima, entonces jamás pensó que le iba a llegar. Aunque yo en el fondo, sinceramente lo digo, siempre tuve ese pensamiento, que algún día podría morir, o que lo podían matar. Nunca le comenté, para él solo fueron mis pensamientos.
¿Cuáles han sido sus fortalezas para mantenerse ante esta terrible pérdida a cuatro años del crimen?
Número uno, siempre fui muy buena madre; Marcelo fue mi hijo mayor, siempre me acompañó, creo que le brindé lo mejor de mí. Además, mis compañeras, mis amigas, hago mucha lectura de lo que es realmente la muerte, el significado de lo que es la muerte. Como católicos tenemos otra idea de lo que es la muerte, porque la vida no termina con la muerte, realmente existe un más allá. Sin embargo, yo le siento a Marcelo a lado mío. Así como al Padre celestial, no le vemos, pero le sentimos.
Marcelo dejó una pequeña semilla, que es Marcelito, su nieto. ¿Qué ve, qué rasgo encuentra en su nieto que le hace recordar a su hijo?
Divino, divino a punto de cumplir 4 años; también muy parecido a su papá, muy inteligente. Ese nene es tremendamente inteligente. Es más, es un milagro que ese nene sobreviviera a ese crimen. Él en el vientre de su mamá estaba ahí, con las balas entre medio, no le rozó, no le dañó nada. Además, que Claudia no lo perdió, porque con esa emoción que ella vivió en ese día, y los días posteriores, podría haber perdido la criatura. Gracias a Dios no pasó. Y Marcelito cada día se le parece más a su papá; la forma de caminar sobre todo, es un chico tremendamente inteligente, y con una personalidad increíble.
¿Cuál cree usted que es el mayor legado que dejó Marcelo, ya sea en lo personal, familiar, o como agente fiscal?
Marcelo Pecci dejó un legado de excelencia profesional y calidez humana. Considerado un ejemplo para el ámbito judicial, destacó desde niño por una madurez y rectitud que marcaron su vida familiar y escolar, ganándose el respeto y la gratitud de todos sus allegados. Fue una persona muy dedicada a su familia. Y bien, es cierto, con su nueva familia que hizo con Claudia, le duró una semana, aún así él fue excelente persona con ella.
Por último, ¿le gustaría dejar un mensaje como madre, como ciudadana, de toda esta experiencia que le está dejando?
Ojalá que nunca se apague esta luz, que siempre le recordemos a Marcelo como alguien muy especial y que sea el norte para la juventud. El norte que muchos sigan su camino en el sentido de integridad, de inteligencia, de servir a la patria con honestidad.

