El senador Orlando Penner dio su parecer respecto a las expresiones que realizó la diputada patriaqueridista Rocío Vallejo, quien le cuestionó su voto a favor del pedido de permiso solicitado por el senador Hernán Rivas, e incluso exige su renuncia. Señaló que su excorreligionaria está aprovechando la situación para cobrar notoriedad en los medios de prensa.
En conversación con el programa “Tarde de Perros”, que se emite por Universo 970 AM/Nación Media, el legislador que tiempo atrás había renunciado al Partido Patria Querida para sumarse al Partido Colorado, lamentó la postura de la diputada. Afirmó que Vallejo busca “tener micrófono, hacer ruido y llamar la atención” de los medios.
“Siempre la he respetado, hasta incluso cuando estuvo a punto de perder su propia investidura, cuando salió a luz el caso de su hija que trabajaba en los EE. UU. y que luego renunció. Le recuerdo a Rocío que no es perfecta, y lo digo con mucho respeto, ella también es ser humano y comete errores” expresó, cuestionando la falta de explicaciones convincentes en ese caso”.
Sentido de su voto
El senador Penner aclaró que su voto no fue para otorgar impunidad ni “blindaje”, sino para conceder un permiso que permita a Rivas presentarse ante la Justicia. Aseguró que, de presentarse un pedido de desafuero formal, votará a favor.
“A mí me queda muy claro que yo no soy juez para condenarlo, o absolverlo a nadie. Al contrario, lo que hicimos es darle el permiso a Hernán Rivas en base a una solicitud para que pueda presentarse ante la Justicia y hacer lo que corresponde”, expresó.
Señaló que es necesario hacer ver el otro lado de la moneda a ciertos grupos de la prensa cuando ya le condenaron. Indicó que si bien hay indicios y hay por lo menos noticias llamativas, pero no por eso se lo debe condenar de entrada.
“No es lo correcto. Yo hice lo que mi conciencia me dicta, que él esté ante la Justicia y haga lo que tenga que hacer, siendo justo con él en este caso y así en otros casos, con otra persona. El dejarnos llevar por la calentura o por los intereses de los grandes grupos privados no es saludable para un Paraguay ordenado ni para fortalecer las instituciones, remarcó.

