Cada 8 de noviembre, Paraguay conmemora el Día del Investigador Paraguayo, una fecha para reconocer el trabajo de quienes generan conocimiento desde distintas áreas y contribuyen al desarrollo científico, tecnológico y social. La conmemoración de esta fecha está vinculada a la aprobación, en 2011, de la primera promoción de investigadores categorizados en el Programa Nacional de Incentivo a los Investigadores (PRONII) del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología – CONACYT.
Con la promulgación de la Ley n.º 7064/2023, que creó el Sistema Nacional de Investigadores (SISNI), se estableció un marco para el desarrollo de la carrera del investigador científico. Su reglamentación, mediante el Decreto n.º 1585/2024, permitió avanzar en la organización de los mecanismos de acceso, permanencia, evaluación e incentivo.
Recientemente se han sumado 191 investigadores al SISNI llegando a un total de 730 investigadores categorizados en las distintas áreas de la ciencia. De ellos, 287 pertenecen a la categoría Iniciante, 303 al Nivel I, 104 al Nivel II, 27 al Nivel III y 9 son investigadores Eméritos.
Esta clasificación reconoce las diferentes etapas de la trayectoria científica, desde quienes comienzan a desarrollar actividades de investigación hasta quienes cuentan con una amplia experiencia y contribuyen con su trabajo al desarrollo de la ciencia. La evaluación considera aspectos como la producción de conocimiento original, la trayectoria científica y la formación de nuevos investigadores.
PROCIENCIA
El programa PROCIENCIA del CONACYT, constituye uno de los instrumentos de apoyo a la investigación científica en el país. Hasta octubre de 2026, el programa registra 365 proyectos adjudicados, con una inversión acumulada de Gs. 191.295.781.458.
Entre las iniciativas financiadas se destacan 12 proyectos de investigación de alto impacto, con una inversión conjunta de G. 77.500 millones. Siete son proyectos estratégicos, orientados a abordar desafíos prioritarios del país, y cinco son multicéntricos, que promueven la colaboración entre diferentes instituciones y equipos científicos.
Las investigaciones comprenden temas como el desarrollo de antivenenos para la fauna tóxica del Paraguay, la detección de micotoxinas en alimentos, la investigación genómica, la transición energética, la eliminación de infecciones de transmisión sexual y el aprovechamiento de la flora nativa, entre otros.
Desde el CONACYT, el desafío es continuar fortaleciendo este sistema y consolidar una carrera científica sostenible, en la que el conocimiento generado en Paraguay contribuya a responder a las necesidades nacionales, apuntando a mejorar la calidad de vida de toda la población.
COMISIÓN CIENTÍFICA HONORARIA
Como parte de su estructura institucional, el SISNI cuenta con una Comisión Científica Honoraria (CCH), responsable de su dirección, orientación, control y evaluación. Entre sus atribuciones se encuentran proponer los criterios generales y específicos de evaluación, los procedimientos de categorización y la integración de las instancias técnicas que participan en los procesos de selección y revisión.
Para el periodo 2026-2030, el CONACYT conformó una nueva Comisión Científica Honoraria, integrada mediante concurso público por cinco investigadores que representan las distintas áreas del conocimiento: Dr. Pier Cacciali Sosa, Ciencias Naturales; Dra. Andrea Alejandra Arrúa Alvarenga, Ciencias Agrarias y Veterinaria; Prof. Dr. Jorge Esteban Rodas Benítez, Ingenierías y Tecnologías; Dr. Derlis Alcides Ibarrola Díaz, Ciencias Médicas y de la Salud; y Dr. Aníbal Herib Caballero Campos, Ciencias Sociales y Humanidades.
HONOR Y COMPROMISO
Para la doctora Andrea Arrúa, integrar la Comisión representa un honor, pero también una responsabilidad y un compromiso con el fortalecimiento del sistema científico nacional. “Considero que mi principal responsabilidad es contribuir al fortalecimiento de un Sistema Nacional de Investigadores que busque la excelencia científica, pero que también sea justo, transparente y respetuoso con el trabajo de cada investigador”, expresó. Asimismo, señaló que los procesos de evaluación deben ofrecer garantías de objetividad y considerar las particularidades de cada área, independientemente del resultado obtenido por los postulantes.
Desde Ingenierías y Tecnologías, el profesor doctor Jorge Esteban Rodas Benítez destacó que su experiencia dentro del SISNI le permite comprender las diferentes etapas y dificultades que atraviesan los investigadores. Recordó que su trayectoria incluyó una primera postulación en la que no logró ser categorizado, hasta alcanzar posteriormente el nivel más alto del sistema.
“Mi principal compromiso es contribuir a que el proceso sea justo, objetivo y transparente, considerando de manera integral las particularidades y los desafíos de la investigación en Paraguay. Es importante mantener un vínculo con la comunidad científica, escuchar sus inquietudes y contribuir a la consolidación del sistema”, manifestó el doctor Rodas.
Por su parte, el doctor Derlis Alcides Ibarrola Díaz, representante de Ciencias Médicas y de la Salud, considera que integrar la CCH constituye un reconocimiento a su labor como investigador y una responsabilidad para contribuir a la formación de recursos humanos de alta calidad.
Entre sus prioridades mencionó la promoción de la excelencia académica mediante una valoración justa de la producción científica y el respeto a los valores y la ética en la investigación. Además, planteó la necesidad de impulsar políticas de Estado sostenibles en investigación científica, que trasciendan los cambios electorales y aseguren tanto el financiamiento como el acceso a la información primaria necesaria para el desarrollo de la ciencia.
En el área de Ciencias Naturales, el doctor Pier Cacciali Sosa también puso el acento en la transparencia de los procesos de evaluación. “Tratar de colaborar para eliminar las subjetividades en las evaluaciones del sistema, que el sistema y la carrera de investigador sea justa, y que la ciencia llegue a todos”, señaló al referirse a su responsabilidad dentro de la Comisión.
A su vez, el doctor Aníbal Herib Caballero Campos, representante de Ciencias Sociales y Humanidades, destacó el honor de integrar nuevamente la Comisión, luego de haber sido seleccionado por segunda vez para representar a esta área.
Consideró que su principal aporte debe orientarse a consolidar el campo científico que representa y contribuir, junto con los demás integrantes, al futuro del SISNI. Además, señaló que uno de los compromisos centrales de la Comisión es mantener la calidad del sistema y establecer criterios que permitan a investigadores e investigadoras conocer el camino que deben recorrer para consolidar sus carreras científicas.
EXPERIENCIAS DE QUIENES CONSTRUYEN UNA TRAYECTORIA CIENTÍFICA
La doctora Rosa Guillén, investigadora de Nivel II del área de Ciencias de la Salud, Química y Biología Animal, considera que formar parte del sistema representa un reconocimiento y un compromiso con la producción científica nacional.
Destacó que la existencia de criterios de evaluación permite demostrar, mediante indicadores verificables, la calidad y exigencia del trabajo que realizan los investigadores en el país. “Antes, lo que hacíamos quienes investigábamos estaba asociado al amor por la ciencia, por una cuestión plausible. Sin embargo, una vez que el sistema se instala, la visibilidad y la posibilidad de acceder a proyectos, formar gente, acceder a redes y realizar estancias en el exterior tuvieron un gran impacto en la carrera de todos”, expresó.
Para la doctora Rosa, la creación del SISNI marcó un cambio importante en la investigación paraguaya, al ofrecer herramientas para reconocer la producción científica y ampliar las oportunidades de desarrollo profesional. También señaló que estos avances se reflejan en los indicadores científicos del país y en las posibilidades que se abren para los investigadores.
Por su parte, la ingeniera Lidia Pérez de Molas, investigadora de Nivel I del área de Ciencias Agrarias y Naturales, en Botánica, destacó que su incorporación al sistema representó un reconocimiento a décadas de trabajo científico y trayectoria profesional. Ingresó en 2011, como parte de la primera promoción de 118 investigadores categorizados.
Su experiencia también incluye la participación en procesos de evaluación como integrante de la Comisión Técnica de Área de Ciencias Agrarias y Naturales. Según explicó, pertenecer al sistema le permitió acceder a proyectos, grupos de investigación y programas de posgrado orientados a fortalecer la formación de recursos humanos.
Actualmente, es beneficiaria de una beca de doctorado en Ciencias Exactas, Naturales y sus Aplicaciones en la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la Universidad Nacional de Asunción (FACEN-UNA), oportunidad que considera un incentivo para consolidar su carrera científica.

