Red de criminalidad organizada despojó a los trabajadores de sus pasaportes y teléfonos móviles, prohibiéndoles salir del predio.
El 19 de octubre de 2026, en las localidades de Lendava y Liubliana (Eslovenia), la Administración Financiera y la policía presentaron los detalles del descubrimiento de una fábrica ilegal de cigarrillos ubicada en las instalaciones de una exrefinería en Trimlini, cerca de Lendava.
En el operativo, las autoridades rescataron a 33 ciudadanos paraguayos y a un ciudadano búlgaro que trabajaban en condiciones de extrema crueldad e inhumanidad. De acuerdo con el informe difundido por el medio esloveno 24UR, la red de criminalidad organizada despojó a los trabajadores extranjeros de sus pasaportes y teléfonos móviles, prohibiéndoles salir del predio. Las víctimas vivían en condiciones infrahumanas, hacinadas sin ventilación adecuada ni luz natural, obligadas a compartir camas por turnos y sometidas a jornadas laborales de hasta doce horas diarias.
OFERTA ENGAÑOSA
Los trabajadores paraguayos habían aceptado la oferta engañosa de un empleo bien remunerado en Europa, con promesas de sueldos de entre mil y diez mil euros mensuales. Sin embargo, tras su llegada a través de Zagreb, fueron confinados en el recinto clandestino, donde padecieron hambre constante, falta de higiene y mareos provocados por el fuerte olor del tabaco y los químicos.
El operativo policial, que contó con más de ochenta efectivos y la cooperación internacional de Europol, permitió detener a uno de los sospechosos de nacionalidad eslovena bajo los cargos de trata de personas y evasión fiscal, mientras continúa la búsqueda de un segundo implicado. Las autoridades de protección social y los servicios de asistencia de Eslovenia aseguraron que a las víctimas paraguayas se les brindará alojamiento seguro, asistencia médica, apoyo psicológico y asesoramiento jurídico para garantizar su retorno seguro a su país de origen.

