El respaldo de las Fuerzas Armadas se enfoca de manera prioritaria en el transporte y la evacuación.
El ministro de Defensa Nacional, general (R) Óscar González, anunció que las instalaciones militares ubicadas en las localidades afectadas por la crecida del río Paraná fueron puestas a disposición de la Secretaría de Emergencia Nacional (SEN). La iniciativa busca albergar de forma transitoria a las familias evacuadas, operando en coordinación directa con el Comando de las Fuerzas Militares y las autoridades locales para responder con celeridad a la contingencia.
En declaraciones a la 780 AM, el titular de la cartera militar confirmó que todas las unidades castrenses cuentan con la directiva de intervenir e intensificar la asistencia social sin necesidad de requerir autorización previa de la superioridad. Como reflejo de esta disposición, González citó los intensos operativos desplegados en la zona de Hondas, donde las brigadas llevaron a cabo rescates de emergencia durante la madrugada para poner a salvo a familias cuyas viviendas ya habían sido alcanzadas por las aguas. El respaldo de las Fuerzas Armadas se enfoca de manera prioritaria en la logística de transporte y la evacuación preventiva, destacándose la colaboración de la ciudadanía en distritos como Cerrito, departamento de Ñeembucú. En puntos críticos como Ciudad del Este, la Armada Paraguaya y la Tercera División de Infantería emplearon camionetas livianas –en conjunto con móviles de Itaipú Binacional– para ingresar a los sectores anegados donde el tránsito de camiones pesados resultaba imposible.
AYOLAS: MÁS DE 2.000 EVACUADOS
La crecida extraordinaria del río Paraná mantiene bajo agua a vastos sectores de la ciudad de Ayolas, en el departamento de Misiones, donde más de 2.000 pobladores se vieron obligados a abandonar sus hogares. El nivel del cauce alcanzó los 6,30 metros y los pronósticos técnicos advierten sobre un eventual incremento adicional de 30 centímetros, según reportó el intendente municipal, Carlos Duarte.
En declaraciones a la 1080 AM este viernes, el jefe comunal remarcó la magnitud del evento y recordó que un desborde de este alcance no se registraba en la zona desde 1983. “Realmente estamos teniendo alturas históricas”, afirmó Duarte al evaluar la severidad de la riada, que mantiene anegadas decenas de calles y barrios enteros de la localidad.

