La reliquia llegó ayer a la basílica de Caacupé donde fue visitada por gran cantidad de personas.

Tras su arribo al Para­guay, el pasado jue­ves, la espada de san Miguel Arcángel fue trasladada hasta la Cate­dral Metrolitana donde fue motivo de una misa de con­memoración y hasta tuvo la participación del presidente de la República, Santiago Peña. El fin de semana se pudo observar una extensa fila de fieles que querían ver de cerca la reliquia en su estadía en Asunción.

Como parte de su gira pre­vista por el interior, la espada de san Miguel Arcángel llegó ayer a la basílica y santuario de Caacupé, congregando a miles de fieles deseosos de conocer y venerar el objeto de piedad, procedente de la gruta del Monte Gargano, de Italia.

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El presidente Santiago Peña visitó la reliquia en la Catedral Metropolitana.FOTO: GENTILEZA

Monseñor Ricardo Valen­zuela, obispo de la Diócesis de Cordillera, calificó la visita del objeto religioso como “un regalo especial para el país”, sobre todo atendiendo a que es la primera vez que sale de Italia. “Parece como que reverdece la fe de nuestro pueblo”, destacó el obispo sobre la emoción de los devo­tos.

Tras finalizar la misa central de las 7:00, el obispo cordi­llerano impartió la bendición a los presentes con el objeto sagrado. La delegación ofi­cial proveniente de Italia, con representantes eclesia­les, estuvo encabezada por el rector del Santuario de San Miguel Arcángel de Monte Sant’Angelo, reverendo Ladislao Suchy.

Esta es la primera vez que la espada sale de Italia.FOTO: ARCHIVO

RÉPLICA

El sacerdote explicó que la espada constituye un vín­culo espiritual entre ambos países y un llamado a forta­lecer la fe, rechazar el mal y promover la paz. “Esta espada nos recuerda que el mal no tiene la última pala­bra y que la luz vence a las tinieblas”, expresó. Por otro lado, anunció que una réplica de la espada permanecerá en Paraguay bajo la custo­dia de los padres miguelitas que trabajan en la ciudad de Ñemby.

Hoy, los sacerdotes migueli­tas impartirán la bendición durante la misa de las 9:00 en Caacupé y posteriormente partirán hacia la parroquia San Lorenzo de Altos, Cordi­llera. Luego, será trasladada a la ciudad de Villarrica, donde permanecerá los días 13 y 14 de octubre.

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