La antropóloga Gloria Scappini reflexiona sobre temas que se desarrollarán en el taller sobre antropología histórica que inicia hoy en el Archivo Nacional.
En el Archivo Nacional se da inicio hoy al curso Introducción a la Antropología Histórica, que será dictado por la antropóloga Gloria Scappini, en el local del Archivo Nacional, Mariscal Estigarribia Esquina Itube, de 18:00 a 19:30.
“El curso Introducción a la Antropología histórica nace de la necesidad de brindar herramientas para pensar históricamente desde una perspectiva antropológica. A través del diálogo entre ambas disciplinas –antropología e historia– examinaremos las tensiones y disputas por las interpretaciones del pasado y el papel que éstas desempeñan en la construcción de las sociedades contemporáneas y la sociedad paraguaya en particular”, señala Scappini, quien es además licenciada en Etnología, Mención Historia, Prehistoria y Etnomusicología y Master en Antropología Social y Sociología Comparativa, especialidad Estudios Americanistas por la Universidad de Paris X Nanterre, Francia.
El programa se desarrollará todos los jueves en el mismo horario y las inscripciones se pueden hacer al (+595) 983 499 057 o al mail: seminarioantropologicas@gmail.com. El curso tiene un costo de G. 250.000. En diálogo con La Nación/Nación Medio respondió a algunas consultas sobre la materia.
–¿Qué es la antropología histórica?
–La antropología histórica es un enfoque de profundización, enmarcado en la antropología social y cultural que aporta a la comprensión de la historia como relato humano, donde se expresan las representaciones, el imaginario, las categorías simbólicas que son parte del sentido que las sociedades dan al paso del tiempo y a los eventos que lo componen. Se define por una metodología de toma de distancia frente a los hechos, y a una concepción de que todo relato histórico es subjetivo y es sujeto a contextos, intereses y una selección donde lo que se olvida y lo que se recuerda, lo que se visibiliza o lo que se niega es un testimonio de la propia historia de las mentalidades y de la historia social.
Este pasado, visto como una dinámica de construcción narrativa, también obtiene relevancia en función al presente, que siendo analizado como conocimiento situado permite que podamos comprender la diversidad de las historicidades según los grupos sociales, no se trata entonces de considerar el paso del tiempo como una historia única y hegemónica con H mayúscula, sino una multiplicidad de perspectivas en permanente tensión y que moldea nuestra percepción y la manera en que le damos sentido a nuestra identidad tanto individual y colectiva en varios niveles y según momentos precisos.
Desde el momento que la indagación histórica esta ligada a la búsqueda de la comprensión de los orígenes, la antropología histórica es una herramienta muy útil para acercarse en el caso latinoamericano por ejemplo a una visión desde los vencidos y no reproduciendo discursos eurocéntricos y anclados en la legitimidad de una historia escrita por los vencedores, que es un vector de reproducción de colonialidad.
–¿Por qué es importante acercarse a observar nuestra relación con el pasado desde un punto de vista antropológico?
–Es importante porque permite aproximar la complejidad de las raíces históricas que arman la estructura de la identidad con la que nos situamos en el presente y que proyectamos al futuro.
Los ritmos y las dinámicas de la historia, en este enfoque, son de otro orden que el de la historia oficial, escrita, el discurso muchas veces simplista y reductor con el que convivimos si no intentamos ir más allá de lo aprendido, y deconstruir ciertas visiones, integrando nuevas perspectivas acordes a nuevos paradigmas.
CURSO DE INTRODUCCIÓN
“Desde una perspectiva antropológica, abordaremos el estudio de la diversidad cultural y la historia social analizando cómo se producen, transmiten y resignifican memorias, identidades y patrimonios mediante la articulación entre teoría y casos concretos”, explica Gloria Scappini.
El curso está dirigido a toda persona interesada en comprender las complejas relaciones entre cultura, memoria e historia. No se requieren conocimientos previos, sino disposición para la reflexión, el intercambio de ideas y el análisis crítico.

