El conductor pasó una barrera policial por lo que una patrullera lo siguió y agentes dispararon contra el auto, matando al joven.
La Dirección de Policía del departamento de Ñeembucú reportó ayer un hecho de persecución que derivó en un abatido, a las 5:20 sobre la ruta PY19, en el kilómetro 88,5 de la compañía Acevedo Kue, en el distrito de la ciudad de Alberdi. La víctima es Federick Nahuel Cáceres Sosa, de 22 años, quien habría recibido varios disparos, siendo auxiliado en el Hospital Distrital de la capital departamental, donde se constató su deceso.
El joven residía en el distrito de Villa Oliva. De acuerdo a datos preliminares, la investigación apuntaría a un supuesto hecho de gatillo fácil. El reporte policial señala que los agentes de la División de Apoyo Táctico de la Policía se encontraban en un operativo de rastrillaje cuando observaron a un automóvil de la marca Toyota Allion, color blanco, chapa AAHI 110, que detuvo la marcha brevemente, pero de nuevo aceleró cuando se acercaba a la barrera policial.
Acto seguido, según el relato policial, los agentes hicieron la señal de alto, pero el conductor no hizo caso y, supuestamente, intentó atropellar la barrera. Ante esto, los policías iniciaron una persecución con disparos de armas de fuego que impactaron en el vehículo y en el conductor, que resultó ser Federick Nahuel. El rodado de la víctima fatal fue encontrado al costado de la ruta con varios impactos de bala y el motor encendido. Las fuerzas especiales de la Policía Nacional estaban en la zona en la búsqueda de los autores del asalto a un local comercial de Alberdi, registrado el miércoles 8 de julio pasado. Como derivación de ese caso ya se había registrado otro enfrentamiento el viernes 10, donde falleció uno de los supuestos autores del hecho, que sería un oficial de policía.
Luego del hecho de ayer, donde el abatido habría sido confundido, la investigación alcanzaría a todos los que intervinieron en el procedimiento de esta jornada y que resultó en la muerte del joven. Serían doce agentes y, por orden de la Comandancia de la Policía Nacional, ya habrían sido desarmados.

