Justo Ferreira, directivo de la firma proveedora de insumos, fue condenado por la Corte Suprema de Justicia.

La Sala Penal de la Corte Suprema de Justicia ratificó la condena de 3 años de cárcel para Justo Ferreira, directivo de la firma Imedic SA, encontrado culpa­ble por el contrabando de 50 camas hospitalarias durante la pandemia del covid-19. Asi­mismo, se confirmó la absolu­ción de su hija Patricia Ferreira y de otras tres personas proce­sadas en la misma causa.

La máxima instancia judi­cial no admitió los recursos de casación presentados por la fiscalía y así como la pre­sentada por las defensas al considerar que no cumplían con los requisitos legales para su estudio. La resolución de la Corte lleva la firma de los ministros María Caro­lina Llanes, Agustín Lovera Cañete y María Belén Agüero.

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La acusación fiscal sostuvo que en abril de 2020 ingresa­ron al país 450 camas hospi­talarias, pese a que el contrato con el Ministerio de Salud contemplaba únicamente 400. Las 50 camas exceden­tes, de alta gama, habrían ingresado sin el pago de los tributos correspondientes. La defensa señaló durante el juicio que dichos impuestos sí fueron abonados.

El Tribunal de Sentencia concluyó que quedó probado que Justo Ferreira cometió el hecho de contrabando. En cambio, absolvió a Patricia Ferreira al considerar que la Fiscalía no logró demostrar su participación directa y que su condición de representante de la empresa no implicaba responsabilidad penal.

También quedaron firmes las absoluciones de los funciona­rios de Aduanas Guillermo Molinas y Gustavo Acosta, así como del despachante Carlos Gamarra, al concluirse que no se acreditó la existencia de dolo en sus actuaciones.

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