En Villa Elisa, un microtraficante ocultaba dosis de las drogas en bolsas de carbón.

Un operativo de la Dirección de Ope­raciones Urbanas de la Senad, en coordina­ción con el fiscal Arnaldo Venialgo, permitió inter­venir un quiosco ubicado estratégicamente en una esquina del barrio Villa Bonita de Villa Elisa, conver­tida en un punto de referen­cia para la comercialización y el consumo de drogas. Más de 1.000 dosis de sustancias ilícitas fueron confiscadas.

Bajo la apariencia de un comercio de barrio, el local ofrecía productos de con­sumo diario, pero también era utilizado para la venta de dosis de chespi y cocaína. La investigación permi­tió detectar un llamativo patrón, personas con proble­mas de consumo llegaban al lugar y se retiraban con bol­sas de carbón bajo el brazo.

Invitación al canal de WhatsApp de La Nación PY

Durante el allanamiento, los agentes especiales inspec­cionaron varias bolsas de carbón y descubrieron que en su interior se encontraban cuidadosamente ocultas las dosis de drogas, modalidad empleada para disimular la actividad ilícita y evitar sos­pechas.

Durante el allanamiento fue­ron incautadas, 28 gramos de cocaína, y 204 gramos de chespi. Entre ambas sustan­cias se anularon unas 1.500 dosis de droga. En el proce­dimiento fue detenido Víc­tor Manuel Contreras, ciu­dadano chileno de 61 años, quien utilizaba el quiosco como fachada para el micro­tráfico. Según las investiga­ciones, se había instalado en ese punto para aprovechar la alta concentración de consu­midores de la zona y facilitar la distribución de estupefa­cientes.

Con esta intervención, la Senad desarticula otro foco de microtráfico y recupera un espacio que se había con­vertido en un centro de abas­tecimiento de drogas, reafir­mando su compromiso con la lucha contra el narcome­nudeo y la protección de las comunidades.

Déjanos tus comentarios en Voiz