El Simposio Internacional Monitoreo Electrónico y Justicia Moderna mostró que las tobilleras electrónicas pueden constituir una herramienta de gran valor.
Paraguay analizó avances, desafíos y buenas prácticas en el Simposio Internacional Monitoreo Electrónico y Justicia Moderna, un espacio impulsado por el Ministerio del Interior, con el apoyo de la Embajada de los Estados Unidos por las celebraciones de los 250 años de la Independencia de los Estados Unidos.
El evento realizado el miércoles 24 de junio en el Aula Magna del Banco Central del Paraguay (BCP) reunió a autoridades nacionales, representantes del sistema judicial y expertos internacionales para intercambiar experiencias sobre el uso de tecnologías aplicadas a la seguridad pública, la supervisión judicial y la reinserción social.
La apertura estuvo a cargo de su excelencia, el presidente de la República del Paraguay, Santiago Peña, para dar lugar a la exposición magistral del honorable juez William J. Nelson, juez del Tribunal Superior del Condado de Marion, Indiana, Estados Unidos. Dicha jurisdicción es una de las pioneras en la implementación de programas de monitoreo electrónico desde finales de la década de 1980.
El magistrado abordó la evolución de estas herramientas como alternativa al encarcelamiento tradicional, los marcos legales que regulan su utilización, los desafíos vinculados a la protección de derechos fundamentales y las lecciones aprendidas en materia de supervisión comunitaria, rehabilitación y reinserción social.
“Las tobilleras electrónicas incidieron en reducir la reincidencia hasta un 31 % en personas sometidas a monitoreo electrónico, además de contribuir a disminuir la sobrepoblación carcelaria, reservando estos espacios para los casos de mayor riesgo. Favorece a la rehabilitación y reinserción social, permitiendo que las personas mantengan empleo y responsabilidades familiares mientras cumplen medidas judiciales”, explicó el juez.
En Paraguay, el sistema de monitoreo electrónico continúa avanzando como una herramienta para fortalecer el cumplimiento de medidas judiciales y la protección de víctimas. Desde su puesta en funcionamiento a finales de 2024, se registraron 355 tobilleras electrónicas instaladas, de las cuales 225 ya fueron desinstaladas tras el cumplimiento de las medidas correspondientes, mientras que 130 permanecen activas.

